A falta de seis días para que EE UU transfiera el poder a un Gobierno provisional en Irak, los insurgentes lanzaron ayer una oleada de ataques coordinados en varias ciudades del país. Al menos 88 personas perdieron la vida y tres centenares resultaron heridas. El ataque más cruento tuvo lugar en Mosul, tercera ciudad del país, donde cinco coches bomba mataron a 44 personas e hirieron a más de 200. Los combates más feroces se produjeron en Baquba, donde murieron dos soldados estadounidenses. También hubo enfrentamientos en Faluya, Ramadi y Bagdad. Las fuerzas de ocupación aseguraron que tienen la situación bajo control.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de junio de 2004