La noticia ya es oficial. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha aceptado prestar su persona como sujeto de propaganda nacional contra la obesidad y contra el sedentarismo. Lo ha confirmado él mismo al suizo Adolf Ogi, representante de la ONU, que se ha encontrado con Lula y a quien le demostró su preocupación por las cifras oficiales de que el 70% de los brasileños no hacen ningún ejercicio físico y que existen más muertes por obesidad que por hambre.
Los ministerios de Sanidad y Deportes están organizando una campaña de movilización contra la obesidad y a favor del ejercicio físico que tendrá inicio a mitad de febrero en São Paulo con una marcha por las calles encabezada por Lula, quien está dando -con mucho sacrificio por su parte, ya que fue siempre una persona con buen apetito- ejemplo personal de lucha contra el exceso de peso controlando su alimentación y caminando una hora a paso largo cada mañana con su esposa, Marisa. Lula ha aceptado ser garoto propaganda como lo han hecho ya otros personajes famosos como Ronaldo o Pelé.
A quien tenía miedo de que Lula pudiese poner resistencia a convertirse en sujeto de publicidad por temor a ser tachado de exhibicionista, el presidente ex tornero les ha desmentido, ya que considera que su ejemplo de lucha por una vida más saludable puede ayudar a salvar muchas vidas de sus compatriotas, ya que su carisma servirá de gancho para que muchos acaben imitando su ejemplo.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2005