Aunque el Ayuntamiento y la dirección provincial de Izquierda Unida no quieren hablar abiertamente de crisis, lo cierto es que, de nuevo, están distanciados. El desencadenante de este nuevo desencuentro entre la alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar, y Enrique Centella, el coordinador provincial de IU, ha sido la remodelación del equipo de Gobierno municipal. Fuentes cercanas a la alcaldesa quitaron ayer hierro al asunto y lo enmarcaron dentro de los roces normales que se suelen producir entre Aguilar y la dirección de su partido.
Pero la dirección provincial de IU en Córdoba acusa a Aguilar de haber realizado los cambios de una forma "personalista", sin tener en cuenta la opinión ni del consejo local ni del partido. Centella dijo ayer que la relación entre Aguilar y la dirección del partido en Córdoba atraviesa "una situación muy comprometida".
El problema, en opinión de Centella, radica en las caras nuevas que Aguilar ha incluido en su equipo de Gobierno acogiéndose a la Ley de Grandes Ciudades. El consejo local de la coalición se desvinculó de la decisión de la alcaldesa a finales de la semana pasada al considerar que las incorporaciones no representaban al partido. Entre éstas se encuentra la de Alfonso Igualada en el área de Presidencia, quien, aunque nunca ha dejado de militar en Izquierda Unida, se incorporó al Partido Democrático de Nueva Izquierda, muchos de cuyos miembros han acabado después en el PSOE. "En IU estamos abiertos a todos y a todas, pero no se puede permitir que algunos regresen como generales", afirmó ayer el coordinador provincial en referencia a las incorporaciones de miembros de Nueva Izquierda.
Centella también criticó de la alcaldesa que, pese a haber dicho ante los medios de comunicación que contaría con su partido para la remodelación del Ayuntamiento, le comunicara al consejo local de IU los cambios sólo una hora antes de hacerlos públicos.
El responsable de IU en Córdoba apostó ayer porque en la provincia se siga con la línea que ha establecido el máximo responsable de la organización, Gaspar Llamazares, de dotar de más poder a los órganos de dirección del partido en las decisiones municipales. "Estamos ante una nueva etapa de IU en la que lo colegiado deberá primar frente a las individualidades, lo colectivo frente a las líneas personalistas", dijo Centella.
Ni el brazo derecho de la alcaldesa en el Ayuntamiento, Andrés Ocaña, ni la propia Rosa Aguilar quisieron ayer hacer declaraciones a este periódico sobre el enfrentamiento abierto tras la remodelación. Es posible que durante los próximos días se produzca una reunión para intentar solucionar el problema. Mientras, Centella, pide que se piense más en IU y en un proyecto común de futuro al margen de las individualidades.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2005