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Reportaje:Signos

La voz más profunda de América

La editorial sevillana Renacimiento publica un facsímil de 'España en el corazón'

España en el corazón, de Pablo Neruda, es uno de esos libros que forman parte de la leyenda. El propio poeta chileno contribuyó a ello al recordar en sus memorias las peripecias que marcaron su publicación en una España republicana abocada a la derrota ante el empuje de las tropas franquistas. Para fabricar las páginas del libro se utilizaron los materiales más variopintos. Era tal la escasez que el impresor, el poeta malagueño Manuel Altolaguirre, se vio obligado a utilizar hasta "una bandera enemiga y la camisa de un prisionero moro".

El libro salió a la luz poco antes de que Cataluña cayera en manos de los rebeldes. Y pocos ejemplares se salvaron. Neruda contaba cómo uno de estos volúmenes mágicos brillaba con luz propia en Washington, "en la biblioteca del Congreso, colocado en una vitrina como uno de los libros más raros de nuestro tiempo".

La editorial sevillana Renacimiento ha rescatado los poemas de España en el corazón y ha publicado la primera edición española del libro. La Diputación de Córdoba y el Centro Cultural de la Generación del 27 han colaborado en esta iniciativa. España en el corazón sale así a la calle en edición facsímil. El ejemplar utilizado pertenece a la Universidad Autónoma de Barcelona.

El libro, que lleva como subtítulo Himno a las Glorias del Pueblo en la Guerra, está encabezado por un texto que dice: "El gran poeta Pablo Neruda (la voz más profunda de América desde Rubén Darío, como dijo García Lorca) convivió con nosotros los primeros meses de esta guerra. Luego en el mar, como desde un destierro, escribió los poemas de este libro. El Comisariado del Ejército del Este los reimprime en España. Son soldados de la República quienes fabricaron el papel, compusieron el texto y movieron las máquinas. Reciba el poeta amigo esta noticia como una dedicatoria".

El estudioso James Valender ha escrito una separata sobre el libro que viene incluida en el volumen. Valender compara esta obra con España: poema en cuatro angustias y una esperanza, de Nicolás Guillén, Bajo tu clara sombra y otros poemas, de Octavio Paz, y España, aparta de mí este cáliz, de César Vallejo, en su defensa del Frente Popular en la Guerra Civil. Estos libros demuestran, a juicio de Valender, que la contienda "había generado una fraternidad como pocas veces se había visto entre poetas de una y otra orilla del Atlántico".

"Cabe agregar que las singulares circunstancias en que se imprimió la primera edición española de España en el corazón hicieron no sólo que Neruda, en sus memorias, se refiriera a ella con especial afecto, sino incluso que, por el número muy reducido de ejemplares que se salvaron de la guerra, se formara al respecto algo así como una leyenda, tan imprecisa como sugerente", escribe Valender.

El libro fue publicado por primera vez en Chile en 1937. La editorial Ercilla sacó una primera edición con una tirada de 2.000 ejemplares. El libro tuvo un éxito fulgurante. Los 2.000 ejemplares se vendieron en dos meses. A principios de 1938 salió una segunda tirada.

La primera edición española de la obra tardó 10 meses en aparecer. El poemario fue publicado el 7 de noviembre de 1938. Altolaguirre escribía en una carta en 1941: "El libro de Pablo lo imprimí en el Monasterio de Monserrat (sic), donde los frailes tenían uno de los mejores talleres de Cataluña (...) El día que se fabricó el papel del libro de Pablo fueron soldados los que trabajaron en el molino. No sólo se utilizaron las materias primas (algodón y trapos) que facilitó el Comisariado, sino que los soldados echaron en la pasta ropas y vendajes, trofeos de guerra, una bandera enemiga y la camisa de un prisionero moro".

Sólo hicieron 500 ejemplares. Casi la totalidad de la edición quedó en Cataluña. El resto pasó la frontera dentro de la mochila de los soldados en su huida de España. Hubo una segunda edición de 1.500 ejemplares que se terminó el 10 de enero de 1939. Dos semanas más tarde entraban las tropas de Franco en Barcelona.

Pocos ejemplares se salvaron. Los suficientes para que puedan leerse hoy poemas como Mola en los infiernos, Sanjurjo en los infiernos, Almería, Cómo era España o Canto a las madres de los milicianos muertos. Basten unos versos de El general Franco en los infiernos para acercarse al libro: "Aquí estás. Triste párpado, estiércol / de siniestras gallinas de sepulcro, pesado esputo, cifra / de traición que la sangre no borra".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2005