El túnel de maniobras causante del hundimiento en la zona del barrio barcelonés del Carmel estaba previsto que se construyera junto a la estación de Horta, pero Transportes Metropolitanos (TMB), la empresa que gestiona el metro, pidió que se trasladara porque afectaba a una zona donde aparcan los trenes de la línea 5. La compañía ferroviaria sugirió que el túnel de maniobras se construyera junto a la estación inmediatamente anterior, la de Vall d'Hebron, pero la Dirección General de Transportes del anterior Gobierno de la Generalitat optó por la zona del Carmel.
Las obras se licitaron en abril de 2002 y la adjudicación se publicó en el Diari Oficial de la Generalitat en junio de ese mismo año. En ambos casos, el túnel auxiliar estaba situado en Horta. El pliego fue concedido a una unión temporal de empresas cuya cabecera de cartel era Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), acompañada por Copisa y Comsa. Un portavoz de la empresa FCC aseguró ayer que no recordaba los motivos que llevaron al cambio de planes.
Las obras sólo se reanudarán cuando las administraciones dispongan de estudios geológicos completos de la zona
350 desalojados vuelven hoy a sus viviendas ya revisadas. La mayor parte de los afectados lo harán antes del fin de semana
Metro solicitó que el túnel no se hiciera en Horta porque afectaba a su tráfico y sugirió su construcción en Vall d'Hebron
El entonces director de Transportes, Enric Ticó, asumió la posibilidad del cambio por primera vez en una reunión entre representantes de su dirección general, TMB y GISA -empresa de la Generalitat que gestiona la obra- celebrada el 25 de noviembre de 2002, según fuentes municipales. El 10 de marzo de 2003, en una reunión similar, anunció que había procedido a encargar la modificación del proyecto eliminando el túnel auxiliar de la estación de Horta y trasladándolo no a Vall d'Hebron como había propuesto TMB, sino al Carmel. Ninguna de las administraciones implicadas recordaba ayer los motivos que llevaron a elegir el Carmel en lugar de Vall d'Hebron.
Un portavoz del Gobierno catalán aseguró ayer que la información relativa a los nuevos estudios geológicos, que debieron haberse realizado por el cambio de obra, se incluirá en la que se entregará al Parlament el miércoles de la próxima semana.
Fuentes del sector consideran que, salvo en casos extremos en los que la celeridad acucia, es muy improbable que un técnico admita un cambio así sin exigir los estudios geológicos correspondientes, independientemente de que se hagan de forma más o menos completa. Estas mismas fuentes señalan que en la zona del Carmel, con un terreno complejo y cambiante, quizá lo oportuno habría sido realizar catas horizontales a medida que se avanzaba en la obra.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2005