Los grupos parlamentarios de Convergència i Unió (CiU) y de Esquerra Republicana (ERC) pidieron ayer al consejero de Economía, el socialista Antoni Castells, que abra ya negociaciones sobre el capítulo de financiación que ha de figurar en el proyecto de reforma del Estatut. Una vez que se ha conocido el informe de los expertos sobre el déficit fiscal de Cataluña, ya no hay motivos para retrasar la apertura de estas negociaciones, afirmó el portavoz del grupo de ERC, Joan Ridao.
Menos complaciente, el portavoz del grupo de CiU, Felip Puig, sostuvo que el retraso en la apertura de estas negociaciones por parte de Castells se debe a los desacuerdos existentes entre el PSC y el PSOE sobre este asunto. El diputado de CiU explicó que su grupo mantiene "contactos" con el de ERC sobre esta materia y espera tenerlos con el PSC cuando sepa "qué piensa" sobre esta materia.
Puig arremetió contra el "autismo" del PSC en el debate sobre la financiación. Calificó de "sorprendente" que los socialistas catalanes no hayan presentado su propia propuesta para la reforma de este capítulo del Estatut. "Tendremos que entender que esa renuncia se debe a que tienen el mismo modelo que el PSOE", dijo.
El calendario de Miravet
El portavoz de CiU aventuró que en febrero "comenzarán las rebajas", en forma de propuestas de los socialistas para introducir la "coparticipación" y la reducción "progresiva" del déficit fiscal. Fruto, dijo, de la imposición de la postura del PSOE o del vicepresidente económico del Gobierno, Pedro Solbes, a sus compañeros del PSC.
Además de atacar a los socialistas, Puig señaló que hay coincidencias entre el esquema de reforma del modelo de financiación propuesto la semana pasada por CiU y el de ERC. Pero criticó que, con la propuesta, ERC incluya unos plazos de 15 años "inaceptables" para la reducción del déficit fiscal. "Parece que Esquerra priorice más su estabilidad en el Gobierno, para no incomodar al PSC, que la resolución del déficit fiscal".
También Ridao aludió a las dificultades de los socialistas para fijar posición en este asunto. Pero, de todas formas, sostuvo que para empezar a negociar hay base suficiente con "los aspectos coincidentes o comunes" entre el PSC y ERC, y en el Pacto del Tinell, firmado por los tres partidos del Gobierno catalán. Y afirmó que el consejero de Economía, Antoni Castells, "debe iniciar ya el diálogo con los partidos" empezando con el primero de la oposición, que es CiU.
La necesidad de no retrasar estas negociaciones fue destacada también ayer por el presidente del PP de Cataluña, Josep Piqué, quien llamó la atención sobre la lentitud en la elaboración de la reforma del Estatut. Al ritmo actual, dijo, no será posible cumplir el calendario acordado en Miravet por todos los partidos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2005