Los atentados del 11-S en Nueva York sumieron a la Fundación Solomon R. Guggenheim en una profunda crisis. Al recorte de plantilla y gastos generales se unió el abandono del proyecto de construcción de un nuevo museo en el sur de Manhattan, diseñado por el arquitecto Frank O. Gehry con una estética similar a la de su museo de Bilbao. Pero el director de la fundación neoyorquina, Thomas Krens, no ha abandonado sus planes de expansión e impulsa ahora la construcción de un nuevo museo en Nueva York en la zona oeste de Manhattan, un área cercana al centro de convenciones Javits para el que se estudia una reordenación urbanística.
Krens, el artífice de la expansión internacional del Guggenheim, presentará este mes al consejo de patronos sus planes sobre el nuevo museo. El director de la fundación dijo ayer en Bilbao que el proyecto se desarrollará "desde cero", y apuntó a un plazo "de cinco a ocho años" para ver un nuevo museo Guggenheim en Nueva York.
La expansión internacional del Guggenheim fue el motivo que desencadenó la dimisión del presidente de la Fundación Guggenheim, Peter Lewis, el pasado mes de enero. Lewis, de 72 años, patrono de la Guggenheim desde 1993, ha sido el benefactor más generoso de la institución con aportaciones de cerca de 77 millones de dólares (más de 59 millones de euros). Lewis deseaba que la actividad del Guggenheim se concentrará en Nueva York, en lugar de desperdigarse por el mundo.
Krens, en cambio, ha retomado con nuevo impulso la expansión internacional, con prioridad para la búsqueda de ubicaciones "en Asia y Latinoamérica". El proyecto de Río de Janeiro, un museo diseñado por Jean Nouvel, ha quedado congelado, pero en junio estará listo el estudio de viabilidad para abrir un centro en la ciudad mexicana de Guadalajara. Mientras, la arquitectura del Guggenheim mexicano está siendo preparada por los estudios de Nouvel, Hani Rashid (socio de la firma Asymptote) y Enrique Norten.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2005