El Phonak, suizo, se convirtió ayer en el vigésimo equipo de la Liga UCI ProTour y, por tanto, podrá disputar las grandes carreras por etapas. El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), con sede en Lausana, tomó parcialmente en consideración su apelación contra la decisión de ese organismo, en noviembre, de excluirle tras los sucesivos positivos en controles antidopaje de sus corredores Óscar Camenzind, helvético; Tyler Hamilton, estadounidense y campeón contrarreloj en los Juegos Olímpicos de Atenas, y Santi Pérez, segundo en la última Vuelta a España, y le concedió la licencia, aunque sólo por dos años en vez de los cuatro solicitados.
"Ha quedado demostrada la chapuza. La UCI [Unión Ciclista Internacional] atropella a quien quiere. Pero, a veces, la culpa la tenemos los propios conjuntos, que le decimos amén a todo", comentó Álvaro Pino, ex director del Phonak y, precisamente, uno de los sacrificados por los propietarios de la escuadra en su intento de lavar su imagen, al igual que su compañero en el cargo Urs Freuler, suizo. "Mi conciencia está tranquila y no quiero follones. Además, tuve el apoyo de mucha gente, pero quedé dañado", concluyó Pino.
Sus puestos los ocuparon Juan Fernández, el francés Jacques Muichaud y el también helvético René Savary. Además, el belga John Lelange se convirtió en el mánager general y sus ciclistas aceptaron contratos por un año únicamente, someterse a análisis internos cada dos meses y ser expulsados sin más si dan positivo.
El UCI ProTour estableció en su día criterios deportivos, económicos, legales y éticos para la admisión de equipos en la primera división del pelotón, la que da acceso al Tour de Francia, el Giro de Italia o la Vuelta a España. Pero el TAS se reservó la posibilidad de cancelar cualquier negativa si la estimaba "carente de base material o manifiestamente injustificada".
La rehabilitación del Phonak, con muchos españoles en sus filas, perjudica teóricamente al Comunitat Valenciana, que está preparando la temporada con vistas a las invitaciones, que ya sólo serán dos, para las grandes citas.
Por otra parte, Jesús Manzano, ex ciclista del Kelme, al que acusó de dopaje sistemático, insistió ayer en que "el problema no se solucionará mientras no se sancione a directores y médicos".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2005