La Bolsa continúa sumando nuevos máximos anuales, si bien ayer ya lo hacía a un ritmo inferior debido a lo que algunos observadores consideraban un elemental ejercicio de cautela. La altura que han alcanzado las cotizaciones en los últimos días, apoyada casi exclusivamente en los beneficios empresariales y en la liquidez del sistema, no encaja bien con la incertidumbre que aún existe respecto del crecimiento económico.
En el caso español, el crecimiento del 2,7% en el PIB del cuarto trimestre pasó completamente inadvertido para los inversores, hasta el punto de que la Bolsa española fue la que registró la menor subida de la eurozona. El peaje que impone la globalización se puso ayer de manifiesto ante la falta de interés de la inversión por los datos internos.
El Ibex 35 consiguió una subida del 0,36% que le sitúa ya en 9.257,00 puntos, el nivel más alto en tres años y medio, mientras que el índice general de la Bolsa de Madrid subía el 0,44% para cerrar en 988,11.
La falta de empuje de esta sesión fue un reflejo del esfuerzo de los inversores, ya que el volumen negociado creció en conjunto hasta los 3.004,20 millones de euros, pero gracias a las operaciones institucionales, que aportaron algo más de mil millones. Las operaciones "abiertas" descendieron hasta los 1.945,36 millones de euros, casi 200 millones menos que el pasado lunes.
El resto de los mercados de la eurozona se anotó avances más sustanciosos, aunque también estuvieron por debajo de los del día anterior. París subió el 0,65%, y Francfort, el 0,59%, mientras que la Bolsa de Londres reaccionaba con fuerza para llegar al cierre con un avance del 1,11%.
En Estados Unidos, con el convencimiento de que los tipos de interés estarán más altos a partir de esta tarde, apenas pesó sobre el mercado el descenso en el índice de actividad manufacturera de enero, que cayó hasta 56,4 puntos frente a unas expectativas de situarse en 57,3. El índice Dow Jones de valores industriales se anotaba una subida del 0,52% a media sesión.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2005