Resido unos meses del verano en la zona sur de Madrid, concretamente en Aranjuez. Tras jubilarme en Alemania he retornado a España a ese pequeño paraíso que está en la ribera del escaso Tajo. Pero me resulta sorprendente que durante todo el verano se dieran casi a diario elevados niveles de ozono dañinos para la salud. Descubro que este hecho se debe a la contaminación.
Pero me sorprende más que en lugar de combatir esta contaminación se busque aumentarla o empeorarla. En un círculo de 30 kilómetros podemos encontrar; una central térmica en Aceca, dos cementeras que tienen proyectado quemar ruedas y plásticos y encima la intención de crear otra térmica en Colmenar de Oreja.
Nadie investiga los efectos del ozono en la población, su incidencia y consecuencias, pero el asma aumenta, el cáncer aumenta y las alergias aumentan en la población infantil de la zona. ¿Porqué será.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2005