Si vas a enfermar, hazlo en horario de tu Centro de Asistencia Sanitaria: laborables de lunes a viernes, y, aunque enfermes en periodo normalizado, te citarán para días después, cuando ya estés sano o hayas empeorado, que la mayor parte del tiempo de consulta se dedica a facilitar periódicamente las mismas recetas a los mismos pacientes, crónicos, y en abastecer de pañales a los abuelillos; sin utilizar Internet programando esta labor para que las farmacias tengan información y lo realicen directamente, dejando más tiempo al médico para usarlo con otros pacientes y liberando a las familias de paseos innecesarios.
Si vas a los servicios de urgencias, pues los colapsas, y será como cuando caes en el Pozo del Juego de la Oca: vas a estar mucho tiempo, como dejado de mano y entre muchos. Eso sí, cuando salgas, además de lo tuyo puede que te lleves algo más. Algo evitable si, ante la saturación en urgencias, la Asistencia Primaria ampliase horario a 24 horas diarias durante los 365 días del año.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2005