El Consejo Económico y Social (CES) de la ciudad de Jaén presentó ayer el informe sobre la calidad medioambiental en la capital en el que se alerta de una importante degradación de la cubierta vegetal y un fuerte avance de la erosión como consecuencia, fundamentalmente, de la proliferación de viviendas ilegales en las afueras de la ciudad.
El ponente del estudio, Javier Sánchez Campos, puso como ejemplo as construcciones que se han levantado en el cerro de La Mella y en las inmediaciones de las riberas de los ríos. A su juicio, "la expansión de la zona urbana, la roturación de tierras ribereñas y un manejo inadecuado de los montes" está degradando la vegetación autóctona y acelerando la erosión. Sánchez Campos reclama evolucionar hacia una agricultura más ecológica y "evitar la proliferación de urbanizaciones ilegales en las proximidades de la ciudad, en las cuales el primer factor fundamental es el suelo".
Con todo, el informe del CES constata que la calidad medioambiental de la capital jiennense "es bastante buena", como se evidencia, sobre todo, el nivel atmosférico del aire. También se llama la atención sobre determinados "puntos negros", entre ellos la contaminación de los acuíferos por los vertidos a los cauces públicos, el excesivo número de vertederos incontrolados y el insuficiente servicio de recogida de basuras.
Aunque en menor medida, también se constata el creciente problema del ruido derivado del tráfico y el reducido uso de las energías renovables en la ciudad. Hace seis meses, el CES emitió otro informe donde se indicaba que la capital no cumplía la ratio de zonas verdes por habitante estipulada por la UE.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de marzo de 2005