S. ELLEGIERS | Berlín
En medio de alarmantes cifras de paro y temperaturas bajo mínimos, el canal RTL II y el de pago Premiere estrenaron el martes pasado la sexta edición de Gran Hermano, que tiene una peculiaridad: no tiene final previsto y podrá durar una eternidad. Así que la vida en este microcosmos televisivo que parece sacado de un libro de ciencia-ficción se asemeja cada vez más a un gigantesco laboratorio de experimentos sociales.
El inexplicable suicidio de una mujer de buena posición, perfecta esposa y madre, es el punto de partida de Mujeres desesperadas, la serie que estrena esta noche (21.30) Fox (Digital +, dial 21) y que coincide con el cambio de imagen y el adelanto del horario de máxima audiencia de la cadena. Ganadora de los Globos de Oro a la mejor serie y a la mejor actriz, esta producción es un retrato desenfadado, inteligente y mordaz de la vida privada de cuatro mujeres que desnudan sus intimidades en la pantalla y enseñan la trastienda de unas vidas cotidianas gobernadas de puertas para fuera por la hipocresía.