La construcción mantuvo el año pasado y casi contra pronóstico el dinamismo de 2003, lo que supuso más creación de empleo así como la intensificación del esfuerzo inversor, según recuerda la encuesta de Eurocámaras realizada a los empresarios de la provincia de Valencia y en la que se pulsan tanto el resultado de 2004 como las perspectivas para el ejercicio actual. En el apartado de expectativas, en la construcción se apunta hacia el mantenimiento del ritmo de crecimiento en la cifra de negocio pero también a una moderación en el empleo y en la inversión, "como consecuencia del deterioro de la confianza empresarial", argumenta el informe hecho público ayer por la Cámara de Comercio de Valencia.
El análisis sectorial de la encuesta también constata que la moderación en la creación de empleo afectará también al sector comercial, y deja patente el bache que vive la industria de la provincia de Valencia. El porcentaje de empresarios que dice haber incrementado su cifra de negocios en 2004 ha caído 20 puntos en un año hasta el 45%. Pese a ello, la confianza empresarial mejorará, aunque persigue un saldo negativo.
La encuesta recoge, en general, que la economía de la provincia valenciana mantuvo en 2004 un dinamismo "notable" superior al de la media española. Dinamismo en el que jugó un papel fundamental la vitalidad de las ventas en el mercado interior, que volvieron a crecer. La consulta también considera que durante este año se mantendrá el ritmo de crecimiento y hace especial hincapié en la recuperación de los mercados exteriores. La política inversora, en un contexto incierto, seguirá manteniendo el "tono moderado, con incrementos similares a los registrados en 2004".
En general, la encuesta muestra que las empresas de mayor tamaño son las que viven una mejor situación, tanto en lo que a resultados como a perspectivas se refiere. Y a mayor tamaño, mejor situación. Las microempresas, de hecho, registran resultados muy por debajo de la media y llegan incluso a registrar saldos negativos -diferencia entre las respuestas positivas y las negativas- tanto en exportaciones como en lo que al comportamiento del empleo se refiere.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de marzo de 2005