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Greenspan considera insostenible la actual política fiscal de Estados Unidos

Alan Greenspan, presidente de la Reserva Federal (Fed), advirtió ayer ante el Congreso que la política fiscal actual en EE UU es insostenible, porque el incremento futuro del gasto en pensiones y la sanidad dificultará la corrección del desequilibrio que sufre la economía. Greenspan urgió un amplio cambio estructural, con el argumento de que la actividad económica no será capaz de proveer los recursos necesarios para hacer frente al reto del envejecimiento.

Greenspan concentró el grueso de su testimonio en los problemas vinculados a la ola de jubilaciones entre la generación del baby boom, que está previsto que comience en 2008.

El presidente de la Reserva Federal volvió a urgir a los legisladores en Washington que aporten soluciones para poder hacer frente a un cambio demográfico sin precedentes, que afectará de lleno al sistema de pensiones (Seguridad Social) y de asistencia sanitaria a los jubilados (Medicare).

Su intervención no introdujo ninguna sorpresa, aunque aportó datos concretos para la reflexión ante lo que se avecina. En la actualidad, según Greenspan, 3,25 empleados estadounidenses contribuyen con sus impuestos a financiar la asistencia pública de un jubilado.

Si se mantienen las políticas en vigor, la carga se doblará prácticamente para el año 2030, con dos trabajadores en activo financiando a un jubilado. El problema se agravará cuando esos jubilados, a los 65 años, accedan al Medicare.

El gasto combinado del sistema de Seguridad Social, Medicare y Medicaid (asistencia sanitaria a los más pobres) representa el 8% del PIB estadounidense. Las previsiones de la Reserva Federal elevan el gasto total en los tres capítulos hasta el 9,5% para 2015 y se disparará al 13% para 2030.

Esta escalada plantea un "gran problema" del lado del déficit, porque como reconocía Greenspan, el crecimiento económico no será suficiente para neutralizar el impacto del cambio demográfico, a no ser que se produzca un espectacular incremento de la productividad.

Desequilibrio

La Fed espera que el desequilibrio fiscal se vaya corrigiendo conforme se reduzca el gasto en Defensa y Seguridad Nacional. "No puede continuar indefinidamente", señaló, pero a reglón seguido dijo que las proyecciones presupuestarias de la Casa Blanca y el Congreso "no muestran una mejora sustancial en los próximos años".

Por todo esto, la Reserva Federal insiste en que el Gobierno debe revisar su política de gasto y de ingresos para lidiar con el desequilibrio fiscal. El incremento de impuestos, continúa, plantea "un serio problema para la economía y la base de ingresos".

El cambio estructural que defiende Greenspan en los sistemas de pensiones y de salud debe orientarse por ello a garantizar que los jubilados tendrán recursos suficientes para cubrir sus necesidades.

En este sentido dijo que el incremento del ahorro es "esencial", algo que no ha conseguido el actual sistema de Seguridad Social, y por eso apoyó la idea de crear cuentas de ahorro privadas, como propone el presidente George Bush en su idea de privatizar parcialmente las pensiones en EE UU.

Lo único en claro, según el presidente de la Fed, es que "las consecuencias de no hacer nada serán severas para la economía", en lo que se interpretó como un claro llamamiento al ala demócrata del Congreso. "La única cosa que está clara es que las elecciones serán duras y el rendimiento futuro de nuestra economía dependerá de ellas", reiteró.

Greenspan concluyó diciendo que los legisladores "deben ser prudentes" a la hora de considerar "nuevas iniciativas fiscales" y dijo que si hay que cambiar las promesas que se han hecho a los ciudadanos respecto a su jubilación, "es mejor hacerlo pronto, antes de que el problema se venga encima". "Los futuros jubilados deben disponer del tiempo necesario para ajustar sus planes de trabajo, ahorro y de gastos", apostilló.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de marzo de 2005