Recién llegado al poder, en diciembre de 1998, el canciller federal alemán, el socialdemócrata Gerhard Schröder, declaró: "Si no rebajamos la cuota de paro de forma palpable, no merecemos ser reelegidos". Por aquellos días, la cifra de parados en Alemania se movía en torno a los 4,4 millones. El pasado enero el número de desempleados rebasó por segundo mes consecutivo la barrera de los cinco millones, la mayor cantidad desde el final de la II Guerra Mundial.
Los sondeos han registrado de inmediato la reacción del electorado. Según una encuesta que publica hoy la revista Stern, ha bajado la intención de voto por los dos partidos de la coalición de centro-izquierda entre los socialdemócratas (SPD) y Los Verdes que gobierna en Alemania. El SPD pierde dos puntos y lo votaría un 32%. Los Verdes pierden un punto y los votaría un 8%. Al mismo tiempo, la democracia cristiana (CDU/CSU) sube dos puntos, hasta un 42%, y su posible socio, los liberales (FDP), se mantienen en un 7%. Los partidos de la oposición, que hace apenas unas semanas empataban en intención de votos con los del Gobierno, se han escapado y tienen una ventaja demoscópica de un 9%. El viento de un helado invierno alemán sopla de nuevo en contra de Schröder y su coalición.
En 1998, Schröder ganó las elecciones por el hastío de los alemanes tras 16 años de Gobierno del canciller democristiano Helmut Kohl (CDU) y por las promesas del programa socialdemócrata de reducir el paro. Algo más de seis años después de aquellas declaraciones sobre el paro, Schröder sigue en el poder, y el 12,6% de la población activa, en el paro.
El sensacionalista Bild Zeitung, que tira cuatro millones de ejemplares leídos cada día por 12 millones de alemanes, anunció los 5,2 millones de parados con un gigantesco titular en primera plana: 5,2 millones de mujeres y hombres sin trabajo. ¡Haced algo de una vez! ¿Quién piensa de verdad en las personas afectadas y sus familias? El periódico amarillista ha convertido la suerte de los parados en tema permanente. Ayer, bajo un titular que rezaba Destino, el paro, el Bild publicó la foto de un padre que mira al vacío con gesto preocupado al lado de un niño con expresión de tristeza en la cara. En otro titular, la pregunta del niño: Papá, ¿por qué estás todo el día en casa?
Argumenta el Gobierno que las escandalosas cifras de paro de los dos últimos meses responden al efecto estadístico provocado por las reformas del mercado laboral que entraron en vigor a principio de año. La puesta en marcha de los recortes sociales de la Agenda 2010 para el seguro de desempleo equipara a los parados de larga duración, más de un año, con los que perciben asistencia social. En las estadísticas del paro aparecen ahora los que cobraban la ayuda social y estaban en condiciones de trabajar. Antes constaban como indigentes y ahora tienen que inscribirse como parados y figuran como tales en las listas. Se ha incrementado en decenas de miles el número de parados y a eso se agarra el Gobierno para justificar la escandalosa subida por encima de la barrera fatídica de los cinco millones. Además, se añade el efecto estacional por la repercusión del invierno en la caída del empleo. En la construcción resulta imposible trabajar ahora con temperaturas de muchos grados por debajo de cero. Miles de albañiles pasan a engrosar la cifra de parados. El Gobierno espera que llegue el buen tiempo para ver si el paro baja de los cinco millones y poder presentarlo como un éxito, sobre todo cara a las elecciones del 22 de mayo en Renania del Norte-Westfalia, el Estado más poblado de Alemania con 18 millones de habitantes.
Democristianos y liberales no hicieron demasiada leña. Sólo las obligadas declaraciones de que el mejor programa contra el desempleo sería la desaparición de Schröder y su Gobierno.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de marzo de 2005