Las tropas de Naciones Unidas en la región de Ituri, al noreste de la República Democrática de Congo (RDC), mataron ayer a más de 50 guerrilleros de la etnia lendu cerca de Bunia, capital de una región rica en oro y minerales estratégicos. La batalla estalló cuando cascos azules paquistaníes realizaban una incursión en busca de los presuntos asesinos de nueve soldados de Bangladesh muertos la semana pasada en una emboscada.
En el combate, los cascos azules emplearon helicópteros artillados de fabricación rusa y carros blindados. El mandato de la Misión de Naciones Unidas en Congo (Monuc) fue ampliado hace dos años tras numerosas matanzas de civiles. La Monuc ya no es una fuerza de paz con las manos atadas, sino que dispone de los instrumentos legales y del material de guerra necesario para pasar a la ofensiva. El coronel Dominique Demange, portavoz de la Monuc en Kinshasa, lanzó ayer una seria advertencia a las seis milicias que operan en Ituri: "Si somos atacados mientras conducimos una operación militar, responderemos de inmediato".
Los 50 guerrilleros muertos ayer pertenecen al Frente Nacionalista e Integracionista (FNI), una guerrilla de la etnia lendu (agricultores) apoyada por Uganda. El líder del grupo, Floribert Ndjabu, y dos de sus comandantes fueron detenidos el martes en Kinshasa, acusados de ser los instigadores de la emboscada que costó la vida a nueve cascos azules bangladesíes.
El general Jean-François Collot d'Escury, jefe de la Monuc, aseguró que sus fuerzas van a desmantelar todos los campamentos del FNI en la zona y que para ello no dudarán en emplear la fuerza. Un líder local de la comunidad lendu, Larry Batsi Thewi, acusó a la ONU de tomar partido por la etnia rival, los hema (pastores), apoyados por Ruanda. "La ONU busca venganza; están persiguiendo a los lendus sin realizar una investigación para averiguar quién está detrás de la masacre de los bangladesíes", dijo a Reuters.
La portavoz de la Monuc en Bunia, Eliane Nabaa, afirma que el FNI es responsable de los últimos ataques contra los campos de desplazados establecidos desde diciembre en la zona de Kafé, al norte de Bunia. Fue en Loga, cerca de uno de esos campos con 8.000 personas, la mayoría hema, donde se produjo la emboscada contra los soldados de Bangladesh. En Ituri hay desplegados más de 4.400 cascos azules, un tercio del total de la fuerza de la ONU en Congo, un país cinco veces mayor que España. Es la misión de paz más cara de Naciones Unidas.
La tradicional rivalidad de los lendu y los hemas por la posesión de la tierra ha sido manipulada desde 1998 por Uganda y Ruanda, países enfrentados por el control de las riquezas de Ituri.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de marzo de 2005