La división interna del grupo parlamentario de IU se hizo patente ayer tras una reunión entre sus nueve parlamentarios que desembocó en la renuncia de su portavoz, Fausto Fernández. Los diputados de IU intentaban llegar a un acuerdo sobre la reestructuración del grupo en los términos que había decidido la presidencia regional de la coalición. Seis parlamentarios llevaron a la reunión una propuesta alternativa y, según fuentes de IU, el coordinador regional, Fernando Marín, argumentó que no sería portavoz con seis diputados en contra, extremo que éste niega.
Tras la reunión, Fausto Fernández envió un escrito a la presidenta de la Asamblea, Concepción Dancausa, en el que le comunicaba su "renuncia al puesto". Además, envió una carta a Fernando Marín en la que, entre otras cosas, le manifiestó: "Como no quiero ni ser un obstáculo, ni tampoco permitir que se instrumentalice ninguna campaña sobre mi voluntad de aferrarme al puesto de portavoz, he tomado la decisión antes citada".
Fernando Marín calificó ayer de "equivocada" esta decisión de Fausto Fernández. "Yo no lo hubiera hecho, me hubiera ido de portavoz en el momento en que hubiera sido elegido el nuevo". Marín, además, se mostró tranquilo porque en el escrito de Fernández a la presidenta de la Asamblea dice que, "en tanto se produce el nombramiento de la persona" que ha de sustituirle en el cargo, "seguirá tramitando los asuntos del día a día", algo que Marín interpretó ayer como una especie de colchón de tiempo para la elección del nuevo portavoz.
Sin embargo, Fernández manifestó ayer a este periódico que su "renuncia es con todos los efectos", y a lo que se refería con "los asuntos del día a día es simplemente a los temas burocráticos". Jorge García, portavoz adjunto, es ahora la voz de Izquierda Unida en la Asamblea.La Presidencia Regional de IU acordó el pasado 23 de febrero que el coordinador general, Fernando Marín, se convierta en el nuevo portavoz del grupo parlamentario en sustitución de Fernández, al que se le reservaría "una posición relevante en el grupo como primer portavoz adjunto".
Pero también aprobó que "las tareas de coordinación organizativa y técnica del grupo fueran llevadas a cabo por una persona afiliada a IU-CM sobre la que no recaiga la condición de diputado" y se establecía que el reparto del trabajo entre los diputados se realice "en el sentido de que todos sus miembros ejerzan las tareas de representación de forma plena, lo cual incluye el trabajo en las comisiones parlamentarias", en clara referencia al diputado Miguel Reneses, al que se le apartó de sus funciones después de ir acompañado a un viaje oficial por una supuesta asesora de prensa.
Precisamente estos dos últimos puntos centran las discrepancias del grupo de seis parlamentarios. "No queremos una mano de hierro de fuera que se imponga. El grupo tiene su capacidad de autoorganización", manifestaron fuentes de IU.
Crispación
A la reunión de ayer por la mañana asistieron también el secretario de Organización de IU de Madrid, Carlos Penit, y los secretarios del área Institucional, Antero Ruiz y Gerardo del Val. Según las fuentes consultadas, "fueron malos ayudantes de la dirección, entraron crispando y favorecieron que Marín diera un garrotazo y abandonara la reunión". Según estas mismas fuentes, los seis diputados (Fausto Fernández, Reyes Montiel, Eduardo Cuenca, Jorge García, Marga Ferré y Luis Suárez) presentaron una alternativa consensuada de reestructuración del grupo parlamentario que no llegó a discutirse tras el abandono de Fernando Marín.
El propio Marín desmintió ayer este extremo y restó importancia a que tras la reunión no se consiguiera su nombramiento como portavoz del grupo parlamentario. "En la reunión de esta mañana (por ayer) no ha habido ningún problema, eso son percepciones de cada uno. Simplemente tuvo que suspenderse porque algunos diputados tenían otras obligaciones que atender", afirmó Marín.
Para Marín hay "una resolución clara y tajante" de la dirección de IU y "es un mandato que hemos aceptado todos", pero la mayoría de parlamentarios de IU se niegan a que desde la dirección del partido se imponga el ritmo del grupo.
Fausto Fernández, al que la resolución de la Presidencia Regional sitúa como primer portavoz adjunto, manifestó ayer a EL PAÍS que tras su renuncia quiere ser un "diputado de a pie" y no aceptará convertirse en portavoz adjunto. Fuentes de IU aseguran que en su lugar se colocará Marga Ferré como segunda portavoz y Jorge García como primero.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de marzo de 2005