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OPINIÓN DEL LECTOR

Derechos pisoteados

Llevo 11 años viviendo en Manzanares el Real, pero antes he vivido en zonas más urbanitas de la CAM, y no logro acostumbrarme al pisoteo sistemático y con recochineo de los derechos fundamentales de cualquier ciudadano por parte del gobierno municipal. Vivo en la calle de Juan de la Cierva. Dicha calle forma parte del callejero municipal y los vecinos que allí vivimos tenemos el mismo trato impositivo que el resto de los habitantes de ese municipio. La problemática no sólo de esa calle, sino la de todas las del entorno, es sangrante:

Inexistencia de asfaltado. Pistas de tierra sembradas de socavones. Obras permanentes de nuevas construcciones con los materiales en plena calle. Vallas metálicas en el suelo. Descarga de camiones a cualquier hora del día que interrumpen el paso mofándose y despreciando las quejas de los vecinos.

Los letreros indicadores de calles están derribados y tirados por los suelos. Los trabajadores, sin casco ni sujeción, la mayoría inmigrantes (¿con o sin contrato?), subidos a los andamios. Abandono total del servicio de limpiezas (en 11 años no ha pasado ni un solo barrendero).

Silencio y desprecio absoluto del Ayuntamiento ante las quejas de los vecinos... La policía municipal no hace informes ni partes de incidencia cada vez que los vecinos les llamamos porque no podemos salir de casa debido a los cables que hay en el suelo, o porque están desaguando una obra y han inundado la calle que, por supuesto, no tiene sumideros para la recogida de aguas.

Claro que el concejal al que remitimos escritos hace lo mismo. La situación alcanza tales cotas de abuso y sume a los vecinos en tal sensación de impotencia que nos estamos planteando muy seriamente algún tipo de actuación legal (como depositar los importes del impuesto sobre bienes inmuebles ante un juzgado a la espera de esa respuesta municipal que no llega) que constituya una forma de presión efectiva.

No es una objeción fiscal, no nos negamos a pagar, pero si no se nos dan los mismos servicios que a otros ciudadanos de este pueblo, no sé por qué tenemos que pagar como si así fuese. Queremos que nuestros impuestos sirvan para mejorar la calidad de vida de todos, no sólo la del gobierno municipal y los constructores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de marzo de 2005