El Ayuntamiento de Hondarribia ha convocado a una reunión el próximo lunes a los vecinos del casco histórico de la localidad que han denunciado la apertura de grietas en sus casas por unas obras cercanas, que achacan a la empresa encargada de esos trabajos. El consistorio entiende que se trata de un conflicto entre particulares, pero asume el papel de mediador para "intentar que lleguen a un acuerdo", según señaló ayer el arquitecto municipal, Javier Ponte.
Los vecinos, sin embargo, consideran que el consistorio tiene una responsabilidad directa, en la medida en que ha de velar por la seguridad de las obras y por la protección del patrimonio cultural, ya que una de las casas afectadas está inventariada.
Por eso le piden que medie para que la constructora incluya algunas precisiones en su proyecto de consolidación de los cimientos de los pisos agrietados, un proyecto por el que la corporación le permitió reanudar los trabajos el pasado lunes tras un mes de suspensión. Los afectados solicitan también que la empresa redacte un documento en el que asuma la reparación de los daños ya causados en las viviendas y de aquellos que puedan surgir.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de marzo de 2005