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LOS PROBLEMAS DE LOS INMIGRANTES

Rajoy exige en Melilla expulsiones inmediatas, pero no al desierto

El líder del Partido Popular acudió al CETI, aunque ni entró ni se acercó a los inmigrantes

Mariano Rajoy visitó ayer Melilla para reivindicar la españolidad de la ciudad y exigir al Gobierno que cambie la ley para facilitar las expulsiones inmediatas. "Una persona que entra en un país arrancando una valla debe poder ser expulsada en el acto", señaló el líder del PP. Preguntado sobre la posibilidad de que eso condene a los inmigrantes a ser llevados al desierto, respondió: "Entonces habrá que firmar convenios para expulsarlos a los países de origen".

Rajoy tenía mucho interés ayer en reivindicar la españolidad de Ceuta y Melilla. "Quiero que venga el presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, a tranquilizar a la población, porque esto es España como Valencia o Santiago", dijo. También quiso apoyar el trabajo de la Guardia Civil, pero no le dejaron colgar medallas a los agentes condecorados durante un acto de celebración del día de esa institución.

Sin embargo, el presidente del PP mostró menos interés por conocer de cerca la situación de los subsaharianos, más de mil, concentrados en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), en cuya puerta le esperaba su director, José Santé. "Estamos saturados; esto se saca adelante con horas y sacrificio de todos, pero al menos están bien de salud", le contó a Rajoy. Éste se detuvo menos de cinco minutos, y cuando Santé le preguntó si quería visitar las instalaciones, el séquito de Rajoy alegó que tenían problemas de tiempo. El líder de la oposición criticó recientemente que María Teresa Fernández de la Vega acudiera al CETI sólo para "hacerse la foto".

Rajoy ofreció luego una rueda de prensa en la Asamblea local, donde saludó a los funcionarios y analizó la gestión del Gobierno de la crisis. "Es un problema muy difícil. Sería absurda una política de fronteras abierta, porque entrarían millones de personas. Hay que exigir a Marruecos que cumpla los compromisos internacionales, pero sobre todo la UE debe implicarse", insistió. Luego criticó a Rabat y recordó los cientos de escaleras de madera apiladas junto a la valla. "Eso no se fabrica en un día; hay campamentos estables", dijo para criticar la pasividad marroquí, aunque admitió que "está aumentando su colaboración".

Preguntado por las soluciones posibles, Rajoy exigió un cambio de la Ley de Extranjería para favorecer la expulsión inmediata de los inmigrantes, que requeriría la aceptación de Marruecos. "Es de sentido común. Las personas que entran ilegalmente deben poder ser expulsadas en el momento". Entonces se le recordó que Marruecos está llevando a los inmigrantes al desierto. "Tenemos que expulsarlos, pero no para que los manden al desierto. Hay que firmar más convenios para expulsarlos a sus países. Éste es el problema más importante de España y la UE; hay que ponerle remedio".

La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega recurrió ayer en Salamanca a la ironía para comentar las críticas de Rajoy a la política de inmigración del Ejecutivo, informa Peru Egurbide. "Me alegro de que el señor Rajoy haya estado en Melilla, cosa que nunca hizo cuando era vicepresidente del Gobierno", dijo. Esta frase le mereció el reproche del presidente de Melilla, Juan José Imbroda (PP). "De la Vega no tiene ni idea y debería callar", porque, explicó, Rajoy estuvo en Melilla tres veces, como ministro y como vicepresidente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de octubre de 2005