Equipos de rescate, material de primeros auxilios, donaciones... Veinticuatro horas después del terremoto que sacudió el sábado el sur de Asia, la comunidad internacional se moviliza para canalizar la ayuda de emergencia a los países afectados, especialmente a Pakistán, que afronta la peor tragedia de su historia. El presidente paquistaní, Pervez Musharraf, ha solicitado medicamentos, tiendas de campaña y, sobre todo, helicópteros para poder acceder a las zonas que aún permanecen aisladas. Los primeros contingentes humanitarios y las aportaciones financieras están ya en marcha.
Desde instituciones internacionales hasta ayuntamientos y organizaciones no gubernamentales, desde Estados Unidos a Afganistán, la respuesta a los llamamientos de ayuda no se ha hecho esperar. El objetivo, de momento, es dar respuesta a las necesidades más perentorias, como las tareas de rescate y la atención a los supervivientes.
Tanto la Cruz Roja Internacional y la Media Luna Roja como la Oficina de la ONU para Asuntos Humanitarios han enviado equipos a las zonas afectadas para evaluar las necesidades. Por lo pronto, la ONU calcula que 2,5 millones de paquistaníes necesitan con urgencia un lugar de refugio, y ha solicitado 200.000 tiendas de campaña de invierno. Un primer cargamento con 10.000 mantas y 3.000 carpas fletado por la Cruz Roja Internacional está en camino.
También Estados Unidos ha destacado a un equipo de expertos para coordinar las tareas de ayuda, mientras fleta dos aviones de transporte militar C-130 cargados de material de primeros auxilios y ocho helicópteros para los trabajos de rescate.
Dos nutridos equipos de especialistas enviados por el Reino Unido trabajan desde el sábado en Islamabad, la capital paquistaní, mientras Londres ha comprometido una primera aportación de 145.000 euros. "Estamos muy orgullosos de nuestros lazos con Pakistán, reforzados por el gran número de conciudadanos de origen paquistaní", recordó el primer ministro británico, Tony Blair. Equipos de salvamento y material de emergencia han salido, además, desde Francia, Alemania, Grecia, Suiza, Japón, Turquía, Rusia y China, que además ha ofrecido una ayuda de cinco millones de euros. Dinamarca, la República Checa e Irlanda han destinado un millón de euros cada uno para tareas de rescate.
España se ha puesto también a disposición de las autoridades paquistaníes. Por lo pronto, dos aviones, uno con ayuda humanitaria fletado por la Agencia Española de Cooperación Internacional, y otro enviado por la Comunidad de Madrid con personal médico y de rescate, saldrán hoy rumbo a Islamabad. Un grupo de Bomberos Sin Fronteras, apoyado por el Ayuntamiento de la capital, emprendió viaje ayer.
Al margen de las iniciativas de cada uno de sus miembros, la Unión Europea se ha comprometido a desbloquear 3,6 millones de euros para las víctimas de Asia, según dijo ayer el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso.
El Banco Mundial y el Banco Asiático de Desarrollo han anunciado igualmente partidas de emergencia por valor de 16 millones de euros y de 8 millones de euros, respectivamente, para la reconstrucción de las áreas devastadas, que se ampliarán en función de las necesidades.
Algunos países musulmanes, como Arabia Saudí, Qatar y los Emiratos Árabes, organizan ayuda de urgencia. A pesar de sus enormes carencias, Afganistán se ha comprometido a enviar helicópteros y medicinas a su vecino paquistaní. También Israel ha propuesto el envío de expertos a Pakistán, país con el que no mantiene relaciones diplomáticas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de octubre de 2005