El mundo de la música va más allá de los 40 principales y así lo descubrieron ayer en Úbeda (Jaén) cerca de 250 jóvenes con edades comprendidas entre los 12 y 16 años, que asistieron en la capilla auditorio del Hospital de Santiago, un edificio del siglo XVI, a su primer concierto clásico, programado dentro de las actividades paralelas del Festival de Música Antigua de Úbeda y Baeza, que se celebra hasta el próximo 11 de diciembre en estas dos ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Acompañados por sus profesores y procedentes de institutos de Úbeda, Torreperogil, Ibros y Sabiote, cambiaron la clase en el aula por una actuación en vivo y en directo que fue presentada por los musicólogos Javier Marín y Virginia Sánchez junto a los mismos componentes de la formación Syntagma Musicum en Danza, fundada en Úbeda en 2004 con el objetivo de profundizar y divulgar la música y danza de los siglos XV y XVI.
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"El paso más complicado es el doble y lo más difícil es hacerlo todo seguido combinando los giros, con los movimientos de los brazos y los pasos simples", adelantaba Daniel Ruiz, alumno del IES Gil de Zático, quien, como el resto de sus compañeros, había trabajado unos días antes algunas partituras, bailes y curiosidades de la época que la organización había hecho llegar a los centros.
Aprovechando la riqueza monumental de Úbeda, Marín dijo a su joven auditorio: "En el Renacimiento no había ni discotecas ni pub en Úbeda, por lo que si uno quería bailar tenía que montar la fiesta en su palacio".
Más de uno boquiabierto y marcando el ritmo con el pie, el público participó de las reverencias que las damas y caballeros de Syntagma Musicum se realizaban a lo largo de sus bailes, recreados a través del estudio de dos tratados: Orchésographie (1588), del francés Thoinot Arbeau, y The English Dancing Master (1651), del inglés John Playford. "La danza y el baile jugaban un papel fundamental en la sociedad renacentista y no sólo constituía, como en la actualidad, un entretenimiento o diversión sino también una vía de ascenso social y un punto de encuentro de los hombres y mujeres de aquella época", explicó Francisco Javier Gordillo, director de la formación, quien subrayó que lo más importante es "saber motivar a los alumnos para que aprecien una música y unos bailes con los que no están acostumbrados pero que pueden ser muy divertidos".
Ésta es la cuarta edición de los conciertos didácticos organizados por el festival. Hoy se volverá a repetir el concierto en el auditorio de las Ruinas de San Francisco, en Baeza, adonde acudirán jóvenes de Baeza y Rus. A partir de las 11.30, el branle Des Lavandieres o la pavana Belle que tiens ma vie, volverán a ser interpretados por los músicos y bailarines de Syntagma Musicum, caracterizados a modo de la época según las pinturas y retratos de Tiziano, Giovanni Battista Morón o Sánchez Coello.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de diciembre de 2005