La facción salafista liderada por Abu al Haitan, conocida como "segunda zona de acción del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate", tenía entre sus misiones el "introducir algunas acciones del GSPC en Europa". Los investigadores de la Guardia Civil aseguran que sus contactos españoles han podido "financiar y organizar atentados terroristas en otros puntos del planeta", aunque, en principio, no tenían intención ni planes para perpetrar acciones en España.
Las investigaciones llevadas a cabo desde el verano del año pasado han permitido detectar los supuestos contactos entre los detenidos en la Costa del Sol con otras dos células salafistas, una que estaría radicada en el sureste de Francia y otra en un país del centro de Europa que han eludido precisar. Nada extraño, ya que las investigaciones de los servicios antiterroristas de todo el mundo han detectado la presencia de salafistas en todos los países de la UE. La Fiscalía de Milán considera a España y Alemania como las principales bases de los salafistas en Europa.
La presencia de salafistas en España ha sido una constante en las investigaciones contra el terrorismo islamista. Además de los vínculos hallados entre esta secta y algunos de los detenidos por el 11-M, también pertenecían a esta facción la mayor parte de los arrestados durante la llamada Operación Nova, la trama formada en las cárceles españolas que pretendía perpetrar un atentado suicida contra la Audiencia Nacional.
El Servicio de Información de la Guardia Civil mantiene abiertas tanto la pesquisa que ha llevado a la operación de la Costa del Sol, como la que condujo a la captura de otros 11 salafistas a finales de noviembre pasado. Los investigadores tratan de cerrar los contactos que ambos grupos supuestamente mantenían con células terroristas de otros países, para lo cual se mantienen en contacto con varios servicios de información europeos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de diciembre de 2005