El grupo de siete argelinos, seis hombres y una mujer, que fue detenido el viernes pasado en la Costa del Sol supuestamente había enviado dinero a una facción del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC) vinculada a Al Qaeda y a la que se acusa de al menos 50 asesinatos en Argelia, Mauritania, Libia y Malí. Según fuentes de la Guardia Civil, la célula de apoyo logístico y financiero también envió fondos para financiar ataques en Afganistán y, posiblemente, Chechenia y Pakistán. Uno de los detenidos, según las fuentes consultadas, está oficialmente muerto y carece de cualquier documentación.
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La investigación, llevada a cabo desde cero por el Servicio de Información de la Guardia Civil de la IV zona (Andalucía, con sede en Sevilla), ha revelado los contactos entre el líder de la célula española y la facción del GSPC liderada por Abu Al Haitan. Esta sección salafista se ha encargado de llevar fuera de Argelia las acciones de los salafistas. Esta división habría llevado a cabo atentados terroristas en varios países limítrofes con Argelia, cuyas autoridades le adjudican 50 muertos.
Además, los investigadores tienen indicios de que el grupo ha enviado dinero a Afganistán y posiblemente también a Pakistán y Chechenia. Uno de los detenidos era conocido como el paquistaní y otro, como el checheno. Las fuentes consultadas aseguran que el grupo desarticulado en la Costa del Sol enviaba el dinero mediante la hawala (un sistema de ayuda económica por compensación) o por transferencia.
Hasta ahora, los ingresos los obtenían mediante robos en chalés, de los que siempre elegían aquéllos en los que suponían que existían más joyas. Los ladrones contaban con el apoyo de la mujer detenida, que trabajaba en una inmobiliaria, para elegir las casas a asaltar.
El territorio de sus asaltos incluía gran parte de los municipios del límite entre Málaga y Cádiz, aunque también habían dado palos en Granada o en localidades gaditanas como Conil o Chiclana. La Guardia Civil se ha incautado de 18.000 euros en billetes de 500 euros "nuevos", así como documentaciones falsas.
Sin embargo, según la Guardia Civil, el detenido en Puerto Banús, Sami Hashi, estaba montando un club de alterne, que pensaba llenar de mujeres venidas de países del Este. Algunas de ellas ya estaban en España, alojadas en el mismo bloque de apartamentos en él que residía.
La sospecha es que pretendían aprovechar el envío de remesas económicas que estas mujeres iban a hacer a sus países de origen para camuflar operaciones de transferencia para fines terroristas. Hashi, quien oficialmente había sido dado por muerto años atrás, disponía ya de una mansión de lujo en Estepona, pero en el límite con Marbella, para montar el centro de prostitución.
La Guardia Civil está analizando ahora la abundante documentación bancaria incautada a los siete detenidos -que pasarán a disposición de la Audiencia Nacional a partir de mañana-, a fin de documentar sus trasiegos financieros. Los investigadores aseguran que han controlado al menos dos viajes del líder de la célula malagueña a Argelia para reunirse con dos miembros del GSPC en ese país, que posteriormente le habrían devuelto la visita a Málaga. Los seguimientos han durado un mes.
Un líder formado con Abu Qutada
El líder de la célula salafista de apoyo financiero y logístico, cuya identidad no ha sido facilitada por la Guardia Civil, compartió su formación religiosa y espiritual con Omar Mahmud Othman, de 44 años, más conocido como Abu Qutada, uno de los referentes del terrorismo islamista en Europa.
Qutada ha autorizado en sus fatwas (o edictos religiosos) el asesinato de mujeres y niños si eran consecuencia de una yihad. La radicalidad de sus discursos lo llevó a elevarse en el guía espiritual y religioso de grupos terroristas argelinos como el Grupo Islámico Armando (GIA) y el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), escisión del anterior, entre otros movimientos salafistas.
El egipcio Mohamed Atta y otros pilotos suicidas del 11-S tenían en su apartamento de Hamburgo (Alemania) una videoteca con todos sus discursos. Además, está considerado uno de los referentes de los terroristas que perpetraron el 11-M, especialmente de Jamal Zougam y de Serhane Ben Abdelmajid, el Tunecino, así como del sirio español Imad Eddin Barakat, Abu Dahdah, quien lo visitó en Londres en al menos 25 ocasiones. Qutada se encuentra ahora en libertad provisional en Reino Unido.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de diciembre de 2005