Santiago Roncagliolo recibe el Premio Alfaguara / LUIS MAGÁN
Roncagliolo señala el precio de la violencia
Esa línea que separa lo blanco de lo negro o la sangre de la piel es muy tenue, apenas se ve. Menos si no cuentas con armas para observar lo que te rodea. Santiago Roncagliolo, pese a su contagiosa juventud, parece que las tiene: una especie de revólver con el que teje una prosa de diana que le ha valido este año el IX Premio Alfaguara de Novela.