Pasada la medianoche, cuando unos 25.000 seguidores del Barça celebraban eufóricamente el título de Liga, en Canaletes, lugar habitual de los festejos azulgrana, se dibujó una batalla campal. El grupo habitual de descontrolados que aprovechan cualquier acto para llevar a cabo sus acciones vandálicas, tomó el relevo de los aficionados que habían festejado cívicamente el triunfo barcelonista y convirtió la Rambla en escenario de sus fechorías. Quemaron contenedores (unos 20) y bicicletas (seis), destrozaron cabinas telefónicas, semáforos y papeleras, lanzaron objetos contra diversos escaparates de la zona. El Ayuntamiento de Barcelona estima los daños de mobiliario urbano en unos 30.000 euros.
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Pero, a diferencia de otras ocasiones, la cosa no acabó ahí. Los Mossos d'Esquadra, que habían previsto un dispositivo compuesto por algo más de 300 agentes y que hasta entonces no habían tenido que intervenir, se vieron obligados a actuar cuando el pillaje pasó a formar parte de la supuesta celebración. Una óptica muy cercana al lugar de celebración se llevó la peor parte: además de sufrir roturas en su escaparate, las 500 gafas de sol que lucían en su expositor desaparecieron en unos momentos. Los responsables de la óptica han cifrado las pérdidas en algo más de 250.000 euros. Una zapatería cercana y una sucursal bancaria también fueron objeto del pillaje de este grupo, compuesto por delincuentes habituales. De las 13 detenidos por los Mossos -entre ellos tres menores y dos extranjeros-, al menos cinco tenían antecedentes penales. Y sobre tres de ellos, que habían sido detenidos en numerosas ocasiones por robos con violencia y violencia doméstica, pesan sendas órdenes de alejamiento de sus madres.
Además de los 13 detenidos por los Mossos -pendientes de pasar a disposición judicial-, el 061 tuvo que intervenir en 42 ocasiones y acabó derivando a 18 personas a centros hospitalarios. Una de ellas, con un traumatismo craneoencefálico, se encuentra en estado grave. 13 agentes y un integrante del servicio sanitario también resultaron heridos.
Monserrat Tura, consejera de Interior de la Generalitat, señaló que "cuatro inconscientes no pueden romper una tradición de años", como es la de Canaletes.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de mayo de 2006