La polémica por la reforma del eje Prado-Recoletos llegó ayer a la Asamblea. El portavoz adjunto del PP, Juan Soler-Espiauba, preguntó a la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, sobre el proyecto de reforma que encabeza el Ayuntamiento. La presidenta aseguró que no permitirá que se talen árboles. "No vamos a consentir que haya afecciones" al arbolado. Soler aprovechó también para pedir disculpas a la baronesa Carmen Cervera por las declaraciones de la edil de Urbanismo Pilar Martínez, que le había tildado el día anterior de "caprichosa".
Soler se reafirmó en su "condición de representante de los ciudadanos" y se dirigió a la viuda del barón Thyssen: "Le pido disculpas en nombre de los madrileños". Más que las palabras de la concejal, lo que no le gustó al diputado del PP fue la "falta de tacto" con la que ésta se dirigió a la que, dijo, es la persona que ha permitido que la colección de arte Thyssen permanezca en España. "No se debe hablar desde las administraciones públicas en determinado tono y sobre todo cuando se refieren a una persona que ha traído más patrimonio cultural a nuestra ciudad y a nuestra Comunidad", espetó Soler durante su intervención. "Determinadas expresiones de la concejal son absolutamente inoportunas".
Después, en declaraciones a los periodistas en los pasillos del hemiciclo, recordó que le habían aplaudido los diputados de IU. "Así que creo que me he pasado", bromeó.
El diputado del PP fue más allá en su intervención al calificar el Plan Especial del eje Prado-Recoletos de lo que ha ido hasta ahora la presidenta regional. Si Esperanza Aguirre viene diciendo que el proyecto del arquitecto portugués Álvaro Siza le gusta en términos generales, salvo las posibles afecciones a la arboleda del Prado, el diputado preguntó retóricamente si será "el paseo del desierto o de las autovías".
También consideró, en nombre de su grupo parlamentario, que no tenía claro si el proyecto de Siza es "el más adecuado" para respetar un trazado del siglo XVIII. "No se debe hacer de la forma que se ha hecho", puntualizó.
El proyecto
Soler justificó esta opinión en que existen muchas probabilidades de que los árboles mueran si son trasladados por culpa de las obras, como está contemplado en el proyecto. Pero en este asunto fue contundente la presidenta regional, que se mantiene inamovible en su decisión de que, mientras esté al frente de la Comunidad de Madrid, no se tocará un solo árbol del Prado. "Que estén tranquilos los ciudadanos porque nosotros vamos a proteger todo el eje y no vamos a consentir que haya afecciones en los árboles", recalcó.
Aguirre recordó que el arma para defender el patrimonio verde se la ofreció su antecesor en el cargo, hoy alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón. Éste dio la consideración, en 1999, de Bien de Interés Cultural con la categoría de monumento a la mayoría de los edificios del eje Recoletos-Prado, a sus fuentes y hasta a un grupo de árboles situados en la fachada sur del Museo del Prado.
"Cualquier actuación que se vaya a realizar, sobre cualquier bien objeto de especial protección, requiere de un informe favorable de la Dirección de Patrimonio Histórico de la Consejería de Cultura y Deportes, que es preceptivo y vinculante", afirmó Aguirre.
No sólo en esta intervención salió a relucir el eje Recoletos-Prado. También el portavoz socialista, Rafael Simancas, quiso que la presidenta regional se pronunciará sobre ella, y reclamó al Gobierno regional que deje de "competir con el alcalde por el favor de la baronesa
". Lo hizo cuando le reclamó que coordinara con las otras dos administraciones (Ministerio de Fomento y Ayuntamiento de Madrid) la planificación de las grandes obras, para evitar "el caos que sufren los madrileños".
Simancas recordó además que la Comunidad de Madrid tiene la potestad de vigilar las obras de reforma de la M-30. "Si no quiere que se haga una declaración de impacto ambiental, exija al menos que se cumplan las 29 condiciones que ustedes impusieron", afirmó Simancas, que pasó a enumerar algunas de las que se salta el Consistorio, como la preservación de los árboles, la contaminación acústica y el control de vertidos.
El portavoz socialista pidió a Aguirre que aplique el sentido común a las obras y terminó su intervención diciendo que si un gran número de madrileños visita la exposición de la Fundación Canal, Faraón, el enigma, es porque "acuden a buscar explicaciones al caos de las obras".
Aguirre no dejó pasar la oportunidad de recordarle al portavoz socialista que es él quien anuncia últimamente las actuaciones del Ministerio de Fomento en la región. "Hace un año usted me dijo que las obras iban a cercar la Puerta del Sol. ¿Qué pasa, que se lo había anticipado la ministra de Fomento ?", le espetó, entre las risas de sus diputados. Y, tras recordar el retraso que sufren esos trabajos en el corazón de la capital, remachó: "Transmita a la ministra, que ya que le ha nombrado portavoz o correveidile, que deje de cercarme".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de mayo de 2006