El desarrollo de la Costa del Sol ha provocado que Fuengirola disfrute de un reducido término municipal de tan sólo diez kilómetros cuadrados, lo que no impide que su población continúe al alza. La médico Esperanza Oña (Sevilla, 1957) es alcaldesa de Fuengirola desde 1991, además de portavoz del grupo popular como diputada en el Parlamento andaluz. Hace malabares horarios para ocuparse de sus dos hijos y compatibilizar Sevilla con atender a sus vecinos, entre los que mantiene una popularidad a prueba de bombas. Fuengirola acaba de obtener la ansiada calificación de municipio turístico.
Pregunta. ¿Qué atrae al turista de Fuengirola para seguir creciendo?
Respuesta. La ciudad gusta por la playa, por ser acogedora, familiar y bastante tranquila. Al margen del interés turístico que despiertan sus playas, es una ciudad ordenada, estética, limpia, y con los jardines y la cultura como protagonistas. Desde que las infraestructuras han mejorado, viene más gente a vivir. Ahora es un mimo continuo.
P. ¿De dónde provienen la mayoría de nuevos vecinos?
R. Muchos vienen tras jubilarse, pero otros sencillamente piden el traslado por motivos de trabajo. El padrón de extranjeros es ya muy elevado y representa la tercera parte, unos 20.000 habitantes.
P. ¿Por qué decidió apostar por el ocio cultural?
R. Mi ciudad, o hace algo que ocupe poco sitio o no ofrece nada más que sol y playa. Además de los festivales y continuos espectáculos en el Castillo de Sohail, tenemos ferias muy populares en la Costa del Sol, como la Feria de la Tapa.
P. ¿Cómo podría mejorar Fuengirola de cara al turista?
R. Un factor no tiene remedio: el espacio. Pero otro, el puerto deportivo, debería arreglarlo la Junta con urgencia. No les pido dinero porque sé que no me lo darían, sino autorización para que el consistorio lo remodele. Ahora mismo parecen barracones antiguos, porque fueron muy mal diseñados.
P. ¿Se ha avanzado en el fondo de nivelación para los municipios turísticos?
R. Andalucía es la comunidad menos municipalista del país y posee un gobierno muy intervencionista, aunque es parte de la estrategia de la Junta. Una vez que conceden la categoría de municipio turístico, hay que esperar a ver qué pasa con las ayudas, que pueden no llegar.
P. ¿Por qué debe cambiar el decreto de declaración de municipio turístico?
R. Pues porque debe contemplar la realidad de los costos que ocasiona y no lo hace. Si las cosas estuvieran reguladas, impediría favoritismos. No vivimos en el oeste con el sheriff del pueblo. Porque todo depende de si Chaves quiere o no concederlo. El PP pide que esté todo regulado para saber si le corresponde. ¿Acaso Fuengirola no era municipio turístico hace cuatro años?
P. ¿Le falta perspectiva a sus vecinos ante tanta aglomeración?
R. Fuengirola dispone de cinco veces más de zonas verdes de los que pide la Ley del Suelo. No vivimos amurallados. Aquí no hay horario de cierre y no te obligan a venir (ríe).
P. ¿Cómo valora la gestión de la Mancomunidad de municipios de la Costa del Sol?
R. No me parece que sea buena. No es posible que esté presidida por un alcalde de un pueblo de 3.000 habitantes y de interior [Juan Sánchez, alcalde de Casares, de IU]. No tiene la perspectiva turística para gestionar ciudades como Fuengirola, cuya población alcanza los 250.000 habitantes en agosto. Además, sus decisiones están supeditadas al PSOE y esto le resta libertad. La coacción no ayuda, porque o pasas por el aro o no puedes tomar decisiones según tu criterio.
P. ¿Ha conseguido romper la estacionalidad Fuengirola?
R. Sí, pero siempre hay más gente en verano. Tenemos una población flotante de 40.000 personas, pero hay que seguir insistiendo para que los ocho kilómetros de playa atraigan también en noviembre.
P. El verano enfría la polémica del Estatuto... ¿menos mal que ocurre, o le produce tristeza?
R. La polémica es sólo política y no le interesa a nadie en la calle. El interés de la calle sencillamente no existe. A la gente le interesan los colegios, las calles y las residencias de ancianos, no el artículo 32. Es un debate político y periodístico. La ciudadanía es muy sabia y conoce sus necesidades perfectamente.
P. ¿Se disputan Fuengirola y Mijas una calle?
R. No, sencillamente es una calle con una acera que pertenece a Mijas y otra a Fuengirola. Tiene dos recogidas de basura y doble policía entre otros servicios, pero no le damos mayor importancia. El alcalde de Mijas se niega a hablar conmigo, pero no me quita el sueño.
Buenas cifras
Fuengirola puede presumir de disfrutar de un ínfimo porcentaje de desempleo. "Ahora mismo tenemos paro cero", presume Oña. La gestión de la alcaldesa popular comenzó en 1991, y desde entonces el municipio turístico figura entre las veinte ciudades españolas que más progresan. "Todo el mundo quiere progresar, el resto es palabrería, aunque casualmente quien se llama progresista padece el paro más elevado", critica. Atraídos por esa prosperidad, unos 20.000 extranjeros se han afincado en Fuengirola. Entre ellos la colonia de finlandeses más numerosa de toda España, situada en el popular barrio de Los Pacos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de agosto de 2006