Heshko y Arturo Casado se disputan el triunfo en su serie. / REUTERS
"El mejor equipo de Europa"
Entre los tranvías de Gotemburgo, sobre los adoquines, un hombre con un chándal amarillo chillón zigzaguea. Con facilidad, trotando, cambia el peso de una pierna a otra, se mezcla con la gente, mira los semáforos, cruza las calles de inexistente tráfico, desaparece detrás de una esquina. Son las 11 de la mañana. Es Ivan Heshko. Sergio Gallardo tiene las piernas marcadas. Pequeños riachuelos de sangre descienden por sus espinillas.