La Comisión Europea examinará el veto del Gobierno italiano a la fusión de Abertis y Autostrade. Bruselas espera las explicaciones del Ejecutivo que preside Romano Prodi, que el pasado viernes anunció el veto de la fusión de las dos empresas de autopistas. El portavoz de la Comisión Michael Mann manifestó ayer que el Ejecutivo comunitario esperaba que el Gobierno italiano le informase del contenido de la resolución que ha prohibido la unión de ambas empresas.
La fusión, aprobada por los accionistas el pasado 30 de junio, daría lugar al primer grupo europeo de autopistas, controlado por una empresa española, Abertis, cuyos principales accionistas después de la fusión serían la constructora ACS (12,5%), que preside Florentino Pérez; La Caixa (11,7%); Caixa Catalunya (2,9%), y Sitreba (Banco de Valencia, CAM, Bancaja y Unicaja, con el 2,8% del capital). El principal accionista italiano es el grupo Schema 28, dominado por la familia Benetton, que controlaría el 24,9% de la empresa fusionada. El grupo italiano es propiedad a su vez en un 17% de Abertis. El grupo resultante de la operación tendría un valor en Bolsa de más de 25.000 millones de euros.
El veto del Gobierno provocó el viernes una caída de la cotización de las acciones de Autostrade del 4%, la mayor en 15 meses. Ayer, los títulos retrocedieron el 0,32%, mientras que las acciones de Abertis subieron el 0,59%.
El proceso de autorización de la fusión de ambas compañías se encuentra en la fase de las discusiones de prenotificación entre la Comisión y ambas empresas. El informe con la propuesta oficial de concentración se espera en Bruselas para septiembre, según el portavoz de la Comisión Europea. Mann precisó que si el examen de la documentación concluye que la operación es de dimensión comunitaria, será Bruselas, a través de las autoridades de Competencia, quien decidirá sobre la fusión.
La Comisión Europea quiere conocer las explicaciones de las autoridades italianas para valorar "por qué decidieron bloquear la operación". El Gobierno de Roma no tiene obligación de notificar a Bruselas su oposición al proyecto, pero la Comisión confía en que le comunique los argumentos de su decisión para evaluar si el veto supone alguna violación del derecho al libre movimiento de capitales.
Impacto negativo
Roma considera, por su parte, que la concentración podría tener un impacto negativo en las inversiones y en la seguridad de la red de autopistas italianas y que ello pone en peligro "el interés público italiano". El ministro italiano de Infraestructuras, Antonio di Pietro, recordó ayer que la participación de una constructora -ACS- en el capital de Abertis va en contra de las normas italianas. Pese a todo, el Gobierno italiano está dispuesto a revisar su decisión si se modifica la estructura accionarial resultante, en la dirección de reducir el peso de las empresas españolas. Di Pietro explicó que la oposición del Gobierno de Roma a la fusión entre Abertis y Autostrade "no es proteccionismo ni viola ninguna norma de la Unión Europea". En un comunicado, Di Pietro señala que la negativa a la fusión "se debe a que entre los socios de Abertis hay una sociedad de construcción, y no al hecho de que se trate de una sociedad española". "En el pasado también se vetó la participación de sociedades italianas porque eran constructoras", puntualiza.
Los accionistas españoles están valorando introducir cambios en la operación para que pudiera ser aprobada. Entre las iniciativas que se barajan figura la venta por parte de Abertis de su 17% en Schema 28, lo que significaría desprenderse del 3,3% de la nueva Abertis, poniendo estas acciones a disposición de los socios italianos. "La fusión no está muerta", manifestó ayer un portavoz de la empresa española que confirmó la intención de la compañía "de seguir adelante con el proceso".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de agosto de 2006