El presidente de EE UU, George W. Bush, aseguró ayer que son los cubanos los que deben decidir su futuro. "Queremos dejar esto muy claro: si Cuba tiene la posibilidad de transformarse en una sociedad distinta a la actual situación tiránica, es algo que sólo corresponde a los cubanos decidir", manifestó el presidente desde su rancho de Crawford (Tejas), donde se encuentra pasando 10 días de vacaciones. El presidente aprovechó la ocasión para advertir a los exiliados cubanos en EE UU de que no es el momento de plantear la cuestión de las propiedades que les fueron confiscadas tras la revolución de 1959. "Una vez que los cubanos decidan su forma de Gobierno, los cubano-americanos pueden mostrar interés y reclamar sus propiedades. Pero lo primero es lo primero. El pueblo cubano necesita decidir el futuro de su país".
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Una vez más, la Administración de Bush no quiso especular con la situación que desde hace una semana se vive en la isla caribeña después de que Fidel Castro cediera el poder de forma temporal a su hermano Raúl tras ser intervenido quirúrgicamente. "Lo único que conozco son especulaciones. Unas dicen que se encuentra muy enfermo y otras que ya ha salido del hospital. Realmente no sé", declaró Bush a los periodistas que le siguen en sus días de descanso.
Una idea "rocambolesca"
Las palabras del presidente no hacen más que reforzar la tesis mantenida por la Casa Blanca y ratifican las declaraciones efectuadas el fin de semana por la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, quien aseguraba que EE UU está dispuesto a volcarse con la sociedad cubana en su lucha por el cambio, pero que en ningún momento forzará ese cambio. "Es rocambolesca la idea de que de alguna forma EE UU vaya a invadir Cuba porque hay problemas", atajó Rice. "EE UU quiere ser socio y amigo del pueblo cubano en estos momentos difíciles, pero lo que Cuba no debe tener es un reemplazo de un dictador por otro", añadió Rice.
Muchas son las conjeturas surgidas a raíz de la incertidumbre política generada en la isla por la enfermedad del presidente cubano. El verdadero estado de salud de Castro es una incógnita, a pesar de que las autoridades cubanas aseguran que se recupera favorablemente. Su hermano Raúl, en quien Castro delegó el poder, no ha efectuado ninguna aparición pública desde que asumió el cargo, lo que ha incrementado todo tipo de rumores y especulaciones.
Bush resumió la incógnita vivida con la siguiente frase: "Cuba no es una sociedad transparente. Sólo conocemos conjeturas".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de agosto de 2006