La exposición Picasso. Tradición y vanguardia que acoge el Museo del Prado abre hoy por la tardenoche (de 20.30 a 22.30) sólo para jóvenes, con entrada gratuita y con un acompañamiento especial: recién licenciados en Historia del Arte, dispuestos a descubrirles al genio malagueño.
Se trata de "romper los estereotipos y la idea preconcebida de que hay un único discurso artístico, porque todo arte se puede entender o sentir", indicó la veterana del grupo de guías, Laura Fernández, de 31 años, quien, junto a sus 12 compañeros, recibirá hoy y los martes 22 y 29 de este mes a los jóvenes de entre 15 y 25 años que quieran acercarse a Picasso.
La iniciativa, que busca atraer al público joven al museo, ya va por su quinta cita, desde que esta actividad se puso en marcha el pasado 11 de julio, cuando se recibieron cerca de 300 visitas, todo un "éxito", según afirmaron en la pinacoteca.
"Los primeros sorprendidos por la afluencia de gente somos nosotros", señala Laura Fernández, la única que es profesora de todo el grupo de guías y que se encarga de explicar el duelo de meninas entre Velázquez y Picasso, quien, en 1957, dedicó una serie a desarrollar su pasión por la mítica obra del pintor sevillano. "¿Quién gana entre Picasso y Velázquez? Son estilos y épocas distintas que no se pueden comparar, así que los que ganamos somos todos nosotros con una exposición así", comenta, tras animar a las instituciones a crear una "oferta cultural diferente y abierta", ya que "realmente se consigue atraer a gente, incluso en pleno verano".
Guías recién licenciados
Una de los guías más jóvenes es, a sus 23 años, Rita Borderías, recién licenciada en Historia del Arte por la Complutense, como el resto de sus compañeros. Al lado de la interpretación picassiana de El rapto de las sabinas, de Jacques-Louis David, explica que se estrena por primera vez ante el público con Picasso, "y no es fácil, pero se disfruta". Borderías se embarcó en este proyecto a propuesta de sus profesores y, tras superar una entrevista, fue elegida para formar parte de este peculiar grupo de guías, a los que el Prado ha entregado el catálogo de la exposición y un incentivo económico.
Frente a los lienzos La vida y Muchacho conduciendo un caballo, Isabel Menéndez, de 28 años, comenta que es "un lujo" ponerse al frente de esta exposición. "Hacía tiempo que no me tocaba trabajar con la gente más joven y lo echaba de menos, porque disfrutas con el interés que le ponen, con las preguntas que te hacen sobre lo que han leído o perciben", añade, e indica que "la gente sale contenta".
Cada martes de este mes al anochecer -excepto el día 15, festivo- los jóvenes tienen la oportunidad de visitar esta exposición, que reúne alrededor de 100 obras de Picasso y las confronta con los maestros que él admiró.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de agosto de 2006