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La Aste Nagusia, "prueba de fuego" para la seguridad del metro

Los trabajadores decidirán esta semana si mantienen el paro convocado para el día 16

La Semana Grande será la "prueba de fuego" para la seguridad del metro de Bilbao después de los últimos incidentes producidos en la línea, fundamentalmente el de la pasada semana en la estación de Algorta. Representantes del Comité de Empresa de Metro Bilbao exigieron ayer a la empresa que garantice la seguridad de sus empleados. Los trabajadores decidirán esta semana si mantienen el paro de media hora convocado para el próximo día 16.

La reparación de la boca de metro de Algorta se iniciará hoy y costará 100.000 euros

"No puede ser que la gente acuda a trabajar nerviosa, inquieta y con miedo por el jaleo que se puede presentar en cualquier momento, sobre todo por las noches, que es cuando todo el mundo sale de fiesta y vuelve a casa totalmente pasada". El presidente del comité de empresa de Metro Bilbao, Luis Delgado, tiene muy claro que los "reiterados" incidentes que se producen en la línea de metro, especialmente los fines de semana por la noche, tienen que acabarse.

La multitudinaria pelea que se produjo la madrugada del pasado 29 de julio en Getxo, que comenzó entre dos cuadrillas y terminó en una batalla campal entre 300 personas y la Ertzaintza, ha sido la gota que ha colmado el vaso para los empleados del metropolitano.

Representantes del comité se concentraron ayer frente a la sede de Metro Bilbao tras una pancarta en la que se leía Stop a las amenazas, insultos y agresiones. Aunque no concretaron ninguna medida, los trabajadores demandaron a la empresa que garantice su seguridad a partir de ahora, "de una manera u otra. Queremos que el personal que trabaja de cara al público esté y se sienta seguro, sin sufrir agresiones constantes", declaró Delgado.

Las exigencias de los trabajadores del metro parecen haber tenido su fruto este pasado fin de semana. Tras los incidentes de Algorta, la empresa reforzó la seguridad en el servicio nocturno, en el que habitualmente trabajan unas 25 personas de las más de 600 que forman la plantilla del metro. No hubo ningún incidente significativo, "salvo el típico borracho que vomita en los asientos", comentó el representante sindical.

A pesar de ello, los trabajadores consideran la Aste Nagusia, que se celebrará entre el 19 y el 27 de agosto, como "la prueba de fuego" a la hora de calibrar la seguridad del metro. Si todos los años por esas fechas se refuerza el servicio de la línea, este año "es de suponer que la seguridad se incremente. No queremos que se repitan episodios como los de Algorta", insistió el portavoz del comité.

Los trabajadores, de todas formas, se reservan el derecho a convocar paros durante la Semana Grande, "aunque no hay nada decidido".

Lo que tampoco se ha concretado es si el paro de media hora convocado por el comité -integrado por ELA, Colectivo Independiente de Metro, CC OO, LAB, ESK y UGT- para el próximo día 16 se materializará o no. En principio, los sindicatos lo mantienen, aunque esta semana, previsiblemente el jueves, decidirán si se sigue con el llamamiento o se suspende.

Delgado reconoció que "hay disposición" por parte de la empresa para solucionar esta problemática aunque no con la inmediatez que reclaman los trabajadores. La dirección ha comunicado a los sindicatos su intención de reunirse con ellos y dar una explicación a sus demandas el próximo 4 de septiembre. Los empleados quieren que el encuentro se celebre antes.

Una de las medidas que se podrían adoptar es la mejora de la coordinación entre los distintos cuerpos policiales, según se entiende de las críticas que el presidente del comité lanzó ayer durante la concentración de los trabajadores. Delgado reprochó que, durante los incidentes de Algorta, pasó "un tiempo excesivamente largo, "entre 45 minutos y una hora", desde que se avisó a la Ertzaintza hasta que acudió al lugar. "No sé si ello tiene que redundar en un aumento de personal o que patrulle la Ertzaintza o la policía local, pero esto no puede seguir así", añadió Delgado.

La estación del suburbano de Algorta que se vio más afectada por los disturbios del último fin de semana de julio, permanecerá cerrada durante todo el día hoy para reparar los "graves" daños ocasionados. El cierre de la boca situada en la calle Telletxe perjudicará a cerca de 3.404 personas, ya que, según Metro Bilbao, esta salida es la más utilizada de la estación de Algorta, con un 70% de usuarios frente al 30% de la boca de Bolue, que se encuentra a menos de 500 metros de distancia.

Los daños provocados por la pelea callejera, que ascienden a 100.000 euros, afectaron, principalmente, a dos de las instalaciones del acceso de la referida boca, la estructura acristalada y la escalera mecánica que facilita la salida a la plaza de Algorta. En el caso de los cristales, la empresa ha aclarado que se trata de una reparación "provisional" y que consiste en la colocación de unas placas de policarbonato a la espera de recibir los cristales definitivos, en un plazo estimado de tres meses.

La empresa, en un comunicado, afirmó que tomará "todas las acciones legales de cara a que los responsables de los daños respondan económicamente a las consecuencias de sus actos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de agosto de 2006