La solidaridad ha pasado a ser noticia en los telediarios; asusta que sea noticia la respuesta moral, y lógica, a las necesidades de la gente; por la noche, en la segunda edición del telediario de TVE-1, volvieron a salir el domingo imágenes de los cuidados que los bañistas de la playa de La Tejita, en Tenerife, prodigan a los inmigrantes que vienen de África. Es natural, dijo uno de los jóvenes socorristas; se lo pedía el cuerpo, era "lo que tenía que hacer". Un guardia le dijo: "¿Y no tienes miedo a los contagios?". La conciencia del guardia, vigilando su salud, ayudando al joven a desayudar. No es común: he visto trabajar a esos guardias: son ejemplares, esforzados, abrazan, no piden papeles. Hasta que los piden. España es el país de Europa que más voluntarios jóvenes tiene. Se dicen pocas noticias buenas de España, y de los jóvenes, y ésa es una de ellas. Lo que sucede en esa playa pasa en otros lugares, pero no pasa en todas las almas. Los inmigrantes viajan empujados -como los canarios, los gallegos, los andaluces, en otro tiempo- por la necesidad, por el hambre. Como éstos. Han sido marcados por las ofensas de la vida.
Las ofensas de la vida. La expresión es de Cesare Pavese hablando de la injusticia. La citó el poeta Caballero Bonald (Manual de infractores) en una entrevista de Antonio San José en CNN+. Decía Caballero que había escrito ese libro de poemas "defendiéndome de lo que detestaba", y detesta mucho, empezando por la guerra de Irak; la indignación que le produjo "esa guerra hecha con mentiras, conducida por Bush con su acólito español", le hizo volver a la poesía. Para enfrentarse a las ofensas de la vida.
En aquel telediario asistí a un homenaje a las víctimas republicanas de la Guerra Civil en Medina de Rioseco, donde se había producido una matanza de civiles que fueron enterrados en cualquier parte. Ese ejercicio de reencuentro con la historia, que otros llaman venganza y que es sólo reparación de las ofensas, es también un gesto de solidario. Natural, humano. Moral. La tele está para contarlo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de agosto de 2006