La comisión interinstitucional de seguimiento de la gripe aviar decidió ayer levantar la cuarentena que había impuesto a los animales en un radio de diez kilómetros desde el lugar en el que fue encontrado, el pasado 30 de junio, un somormujo muerto infectado con la cepa más contagiosa del virus, la H5N1. Tras detectarse el primer caso en España, en el humedal de Salburua, en Vitoria, el Gobierno vasco y las diputaciones han realizado 234 controles que resultaron negativos.
La comisión de seguimiento para el control de la influenza aviar en Euskadi, integrada por el Gobierno vasco, las diputaciones forales, y los organismos públicos Neiker y Elika, se toma un respiro hasta después de las vacaciones, cuando en una nueva reunión tendrán que afrontar los movimientos migratorios de aves hacia el sur.
Tras el caso de H5N1, los humedales alaveses, incluido el de Salburua, han sido catalogados como Zonas de Especial Seguimiento por el Ministerio de Agricultura. Sáenz de Samaniego anunció que la comisión se reunirá en septiembre. A partir de esa fecha van a centrar los análisis de aves silvestres en las especies de mayor riesgo como las anátidas, las marinas y las rapaces.
También van a ampliar los datos en los impresos de recogida de muestras para incrementar el control sobre las mismas.
Nuevos casos en humanos
Mientras, la epidemia de gripe aviar se ha cobrado nuevas víctimas en Asia. Indonesia se convirtió ayer en el país que más ha sufrido los efectos de este mal en humanos, tras confirmarse una nueva muerte por el H5N1, que eleva la cifra de fallecidos a 43 en el archipiélago, según confirmaron funcionarios de salud pública en Yakarta. En Tailandia, las autoridades también confirmaron ayer un nuevo fallecimiento por la gripe aviar, la segunda víctima del H5N1 en menos de un mes.
La última muerte en Indonesia es la de un chico de 16 años que falleció a última hora de ayer, afirmó el director del hospital de Yakarta de enfermedades infecciosas Santoso Suroso. Aún deberán llevarse a cabo test adicionales para confirmar los resultados, pero generalmente las pruebas son fiables en los laboratorios locales.
La nueva víctima del virus aviar en Tailandia, confirmada también por la Organización Mundial de la Salud (OMS), es un hombre de 27 años, procedente de la provincia de Uthai Thani, a unos 217 kilómetros de Bangkok. Su muerte a causa del virus siguió a la de un adolescente el pasado 24 de julio.
Las autoridades de Tailandia iniciaron ayer una campaña de inspección en 29 provincias del país para detectar posibles nuevos brotes de gripe aviar. En la campaña colaboran varios miles de voluntarios, quienes junto a funcionarios visitarán las explotaciones intensivas de cría de pollos y granjas en busca de aves muertas, indicó el Ministerio de Agricultura en un comunicado.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de agosto de 2006