Naciones Unidas aprobó anoche por consenso un plan de acción en la lucha global contra el terrorismo en el que se establecen medidas operativas precisas que deberán adoptar los países a corto, medio y largo plazo para prevenir atentados como los del 11-S en Nueva York, el 11-M en Madrid o el 7-J en Londres. Además, se reitera que el respeto de los derechos humanos es clave a la hora de hacer frente a esta amenaza para la paz y la seguridad.
La estrategia arranca con una condena firme del terrorismo "en todas sus formas y manifestaciones", porque son actos que "buscan la destrucción de los derechos humanos, de las libertades fundamentales y la democracia, amenazan la integridad territorial, la seguridad de los Estados y desestabilizan la legitimidad de los Gobiernos". Para ello pide dar pasos en cuatro frentes:
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- Causas. El plan contempla medidas para hacer frente a las condiciones que llevan a la dispersión del terrorismo, como la promoción del diálogo, la tolerancia y el entendimiento entre civilizaciones, la prevención de conflictos y la lucha contra la pobreza.
- Combate. Los países deberán actuar para evitar el apoyo a los terroristas y reforzar el intercambio de información. Se plantea la idea de crear un centro de coordinación antiterrorista y una base de datos sobre incidentes biológicos.
- Capacidad. El plan establece una serie de parámetros para mejorar la capacidad de los Estados en la prevención y el combate del terrorismo, y se destaca el papel que puede desempeñar la ONU en este sentido en la asistencia a los países.
- Derechos humanos. Se hace un llamamiento a los países para que adopten medidas que aseguren el respecto de los derechos humanos y una legislación internacional para la lucha antiterrorista.
La estrategia se revisará cada dos años, para adaptarla a la evolución de la amenaza. El lenguaje tuvo que rebajarse en aras del consenso. En paralelo, Naciones Unidas debe pactar aún una convención internacional, bloqueada por diferencias al definir el concepto de terrorismo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de septiembre de 2006