No hay prueba ninguna que vincule a Sadam Husein con la red terrorista Al Qaeda, según un informe hecho público ayer por el Senado de Estados Unidos. Para los demócratas queda probado que el presidente George W. Bush no tenía justificación alguna para invadir Irak.
Tras los ataques terroristas del 11-S, la Administración republicana no dejó de insistir en la existencia de un vínculo entre el régimen iraquí y el líder terrorista de Al Qaeda Abu Musab Al Zarqaui. Pero el informe del Comité de Inteligencia del Senado ha concluido que no existe ninguno. "El Gobierno de Sadam no tenía relación, ni apoyaba o hacía la vista gorda sobre Al Zarqaui y sus socios", se establece a lo largo de 400 páginas.
Antes de la invasión de Irak por Estados Unidos, en marzo de 2003, el Gobierno de Bush machacaba con que la presencia de Al Zarqaui en territorio iraquí probaba la unión entre Sadam y Al Qaeda. El senador demócrata Carl Levin, miembro del Comité de Inteligencia, afirmó que la investigación pone de manifiesto "los esfuerzos incesantes, falsos y engañosos" del Gobierno de Bush por vincular a Sadam con los terroristas de la red de Osama Bin Laden.
El informe hecho público ayer llega en un momento en el que Bush insiste en la necesidad de una victoria en Irak -donde murió Al Zarqaui, número dos de Al Qaeda, en junio pasado tras un ataque aéreo estadounidense- para poder ganar la guerra final contra el terrorismo.
Descontento popular
Mientras, los demócratas tratan de usar el desastre iraquí y el descontento popular en torno a ese conflicto como tema central de campaña con vistas a las elecciones legislativas del próximo mes de noviembre.
La Casa Blanca, por su parte, intentaba ayer minimizar el impacto que tendrá el informe ante una opinión pública cada día más crítica con la gestión de Bush, en particular, y de los republicanos, en general. A su portavoz, Tony Snow, sólo se le ocurrió decir que el documento no aportaba "nada nuevo" porque esa información ya era conocida.
Snow recordó que durante 2002 y 2003, "miembros de ambos partidos echaron un buen vistazo a los informes de inteligencia que teníamos y llegaron a la misma conclusión sobre lo que estaba pasando", dijo el portavoz de la Casa Blanca. "Por estar en contra de Sadam fue por lo que tuvieron
tan buenos resultados en la Cámara y el Senado", declaró con ironía.
Para el senador John D. Rockefeller, el demócrata con una posición más alta dentro del Comité de Inteligencia del Senado, la Administración de Bush "explotó el profundo sentimiento de inseguridad entre los estadounidenses tras los ataques terroristas para hacer creer a los ciudadanos -en contra de lo que decía el espionaje- que Irak había tenido un papel en el 11-S".
Carl Levin, también senador demócrata y miembro de ese Comité de Inteligencia, declaró que el tan esperado informe es "una acusación devastadora de los increíbles esfuerzos realizados por Bush y
[el vicepresidente Dick] Cheney por ligar a Sadam con Al Qaeda".
Hace tiempo que es sabido que la información que se utilizó para invadir Irak "supuso un trágico fallo de los servicios de inteligencia" de Estados Unidos, acabó por declarar ayer el presidente del comité senatorial, el republicano Pat Roberts.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de septiembre de 2006