El Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) que abre la Declaración de Bolonia contribuirá a que las titulaciones de un país de la UE sean equiparables a las del resto de los estados miembros. Esta realidad, unida a las demandas de una economía globalizada en la que las fronteras se diluyen, hace intuir que la movilidad será una clave en el futuro de estudiantes y trabajadores. La universidad vasca, consciente de ello, oferta ya diferentes asignaturas en inglés, imparte lenguas como árabe o japonés y desarrolla cursos de castellano y euskera para extranjeros.
La Universidad del País Vasco (UPV) recibió la pasada semana a los estudiantes que, a través del programa Erasmus, cursarán estudios este año en las facultades vizcaínas. La universidad pública ha incrementado desde el curso 2000-01 el número de extranjeros a los que recibe, de manera que en los últimos años se ha aminorado la diferencia entre el alumnado enviado -612 estudiantes en el curso 2004-05- y el recibido -480 en el mismo curso-. A ellos hay que sumar a los casi 60 estudiantes que llegarán de otras universidades españolas dentro del programa Sicue-Séneca y a los otros 20 de países americanos que tienen firmados convenios con la universidad pública.
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La UPV ofrece a todos ellos cursos de castellano y, desde hace dos años, también euskera, que se convalidan como asignaturas optativas o de libre elección en sus universidades de origen. Los profesores de euskera son licenciados en Filología Vasca, mientras que los de castellano pertenecen al Departamento de Lengua y Didáctica de la Escuela de Formación de Profesorado.
El vicerrector de Relaciones Internacionales, David Lasagabaster, opina que los estudiantes se apuntan a euskera para poder desenvolverse en esa lengua en situaciones cotidianas. "Algunos incluso habían adquirido nociones en sus países de origen: dos polacas cursaban euskera como optativa en su universidad y un canadiense aprendió tras entablar amistad con un vasco", precisa. Estas clases persiguen aportar nociones de cultura vasca y, sobre todo, lograr que los alumnos puedan mantener conversaciones sencillas en el día a día.
Las clases de castellano, en cambio, se articulan en tres niveles y en ellos se desarrollan todas las destrezas comunicativas. "Quienes se apuntan al nivel superior suelen aspirar a obtener el diploma de español como lengua extranjera", aclara Lasagabaster.
Los universitarios tienen claro que los idiomas les abrirán muchas puertas en el mundo laboral. Por ello, la Facultad de Filología oferta la enseñanza de 14 lenguas que pueden ser escogidas como materias de libre elección en cualquier carrera de la UPV. Todas ellas son impartidas por profesores lectores nativos contratados mediante convenios con universidades e instituciones de todo el mundo.
Los criterios seguidos para decidir ofertar una lengua son variados y complejos, precisa Iván Igartua, secretario del Decanato de dicha facultad: "Depende de la firma de convenios internacionales. Se valora el peso internacional de la lengua, considerando, además del número de sus hablantes, valores comerciales y culturales. Por último, por criterios lingüísticos se eligen lenguas muy distintas a las indoeuropeas, como el árabe o el japonés".
La materia se ciñe al estudio de la lengua, aunque en ocasiones se ha incluido un módulo sobre literatura o cultura. De vez en cuando se ofrecen además cursos breves, de unas 30 horas, de introducción a la lengua y la cultura de un país, por cuya asistencia se otorgan créditos de libre elección.
Las otras dos universidades vascas también cuentan con una amplia panoplia de idiomas. Deusto tiene un Centro de Español para Extranjeros, el Euskal Irakaslegoa y el Instituto de Idiomas, que imparte inglés, francés, alemán, chino y árabe a personas ajenas a la universidad privada y actúa como apoyo a las facultades. Por último, los estudiantes de EEUU acceden a los cursos intensivos de español. Todos los cursos permiten obtener títulos oficiales.
Mondragon Unibertsitatea oferta cursos de español en los que se matriculan mayoritariamente estudiantes polacos, checos y franceses. También imparte clases de euskera, especialmente a estudiantes del sur de Francia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de octubre de 2006