El cierre de la parroquia de los marginados
La parroquia de San Carlos Borromeo, en el barrio de Entrevías (Puente de Vallecas), plantó ayer cara al arzobispo de Madrid, Antonio Rouco Varela, y decidió no aceptar la decisión de la jerarquía eclesiástica de que debe ceñirse sólo a su actividad social y no puede, en ningún caso, celebrar misas.
Más de un centenar de parroquianos abarrotaron el pequeño templo de San Carlos Borromeo ayer tarde para estudiar en asamblea comunitaria la estrategia a seguir ante la orden de cierre del arzobispado de Madrid.
Una carta escrita a muchas manos. Fue el resultado de la concurrida asamblea que reunió ayer en la parroquia de San Carlos Borromeo a decenas de feligreses y vecinos del barrio de Entrevías, según explicaba anoche Carmen Díaz, presidenta de Madres Contra la Droga, una asociación muy vinculada históricamente a la iglesia.
Esdillor Fernando Jiminian Abreu, un ecuatoriano que cumplió el pasado domingo 35 años, murió en la madrugada de ayer en su domicilio de Usera tras ser degollado. La compañera sentimental del fallecido, Rosa de Jesús P. S., dominicana de 20 años, fue la que halló el cuerpo sin vida y, tras ir a buscar a unos amigos a un bar, alertó a la policía del crimen.
P. Á. | Madrid
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