El coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, respondió al anuncio del fin de la tregua por parte de ETA con la propuesta de firmar un pacto "por la paz y contra el terrorismo" en el que estarían presentes "todos los partidos democráticos". "Lo creíamos necesario cuando se abrió la tregua y lo creemos necesario ahora que se anuncia el fin. La única salida es la unidad", dijo. Así, emplazó al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a que abra una ronda de contactos con todas las fuerzas políticas, no sólo con el PP.
Llamazares retó a Batasuna y ANV -el partido para el que Batasuna pidió el voto- a "no seguir a ETA en su fracaso" y condenar la ruptura del alto el fuego. Y advirtió al PP de que "no es el momento de pasar facturas" al Gobierno.
El portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida, calificó de "error histórico" la decisión de ETA, y subrayó que prueba que no hubo cesión del Gobierno. "Si alguien necesitaba una prueba para saber que Navarra no es moneda de cambio o que el máximo adversario del terrorismo es el PNV, aquí tiene la respuesta", dijo. En cambio, el presidente de CiU, Artur Mas, puso el acento en que PP y PSOE "han sido incapaces de ponerse de acuerdo", y les reprochó no haber querido ni discutir el plan Ibarretxe. Tras recordar que todos los gobiernos de España han mantenido alguna "vía abierta" para acabar con el terrorismo, sostuvo que "alguna brecha habrá que dejar" también ahora.
Esquerra Republicana (ERC) ratificó su "apoyo total y absoluto" al Gobierno y a las instituciones vascas "en todo aquello que hace referencia a la resolución del conflicto político en Euskadi".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de junio de 2007