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Reportaje:Los problemas de la sequía

Los trucos para ahorrar agua

Los economizadores en grifos y cisternas reducen drásticamente el consumo

Los ciudadanos de Barcelona gastan una media de 110 litros de agua al día, una cifra muy inferior a los 270 litros permitidos en el actual grado de excepcionalidad o al consumo de Roma o París. La Agencia Catalana de Agua (ACA) y entidades ecologistas han poblado la Red de consejos para reducir al máximo el consumo. Los ciudadanos responden masivamente, porque los economizadores de agua que se instalan en los grifos y los correctores de las cisternas se agotan en la misma proporción en que los comercios dedicados a la jardinería ven bajar su clientela. Según un informe de la Fundación La Caixa, el 45% del agua que utilizamos se emplea en el retrete, el 30% en la ducha y el lavabo, el 20% en la lavadora y el lavavajillas, y el 5% en la cocina. Estos son algunos de los consejos para reducir el consumo de agua en las viviendas.

La Fundación La Caixa avisa que el 40% del agua se gasta en el retrete

Los dispositivos en los grifos permiten reducir el consumo a la mitad

- El váter. Cada vez que se tira la cadena del váter pueden llegar a caer entre 6 y 13 litros de agua. La mayoría de las personas que renuevan sus cuartos de baño las instalan con doble pulsación. Pero si no se cuenta con ella, hay alternativas. La más ingeniosa y económica es introducir en el depósito una botella de plástico llena de arena para que actúe de contrapeso: se ahorran 4.000 litros de agua al año. Hay artilugios que se acoplan a cualquier cisterna con un solo pulsador. Uno de ellos permite la descarga a voluntad: con un leve toque caerían dos litros, y apretando hasta el final, ocho (cuesta entre seis y ocho euros). Otros aparatos permiten regular el caudal (su precio es de de ocho a nueve euros) o reducirlo en el caso de las cisternas con doble pulsador (entre 13 y 25 euros, según la marca).

- Los grifos. Primero, hay que vigilar que todos cierren bien porque con un solo un hilo de agua se pueden ir por el desagüe 1.000 litros al mes. Y luego está el truco de acoplar a los grifos unas pequeñas roscas que mezclan la salida de agua con aire, de manera que da la sensación de que cae la misma cantidad, aunque en realidad el caudal se reduce al 50%. La ACA regaló en enero con los periódicos estos pequeños aparatos fabricados por la empresa Orfesa y asegura que por cada mecanismo instalado se pueden ahorrar unos nueve litros diarios por grifo, lo que supone dos millones de metros cúbicos al año. Según la ACA, el 98% de los usuarios que los instalaron están satisfechos. No todo el mundo pudo aplicarlos aunque Orfesa sostenga que los mecanismos regalados se adaptan a todo tipo de grifos. Cuestan unos 2,10 euros.

En muchas tiendas se han vendido a un ritmo vertiginoso; por ejemplo, en Metalgrif, una lampistería del Raval, el martes estaban agotados. Orfesa dice que no para de suministrarlos: en un año han fabricado dos millones de unidades y en los últimos 12 meses, han aumentado el 3.000% la fabricación de productos para ahorrar agua. Además de los economizadores, hay válvulas para ajustar entre los grifos y la ducha que regulan el caudal o que mezclan aire y agua (entre 12 y 15 euros), y grifos de dos posiciones que se mueven en vertical y se quedan fijos para controlar el caudal, como uno de 25 euros de la casa Borrás. Muchos lampistas ya instalan a iniciativa propia o por petición de los clientes todo tipo de dispositivos. "De todas formas, si no es indispensable tenerlo abierto, la mejor solución es cerrar el grifo", decía un lampista mientras compraba.

- Regar las plantas. Las tiendas de jardinería han visto caer sus ventas, pero muchos clientes se han interesado por riegos alternativos, como el gota a gota. Uno muy práctico es una pinza que se clava en la tierra de la maceta y que lleva conectada una botella de plástico de un litro (siete euros). Otra posibilidad, estéticamente más discreta, es instalar al lado de una jardinera una pequeña bolsa de plástico que contiene el agua y la pinza hasta la tierra (nueve euros). Una instalación completa de gota a gota para una terraza de unas 10 plantas es otra historia: costaría unos 100 euros, según el cálculo de la jardinería Mayolas, en la Via Laitena. Se trata de conectar a un grifo un tubo de polietileno del que parten unos microtubos de los que a su vez nacen los goteros. El sistema necesita un programador para calcular la cantidad de agua y el tiempo de riego, y un regulador de presión.

- Lavadora y lavavajillas. La Agencia Catalana del Agua quiere que en estos dos electrodomésticos se imponga el sentido común, de la misma forma que aconseja ducharse y no bañarse. Poner una lavadora supone un gasto de entre 60 y 90 litros y, el lavavajillas, de 18 y 30. Lo ideal es renunciar a las medias cargas y sólo conectarlos cuando estén llenos. El agua de las secadoras se puede reutilizar para regar las plantas de casa.

- Sanciones. Desde que se alcanzó el grado de excepcionalidad 2, los ayuntamientos de más de 20.000 habitantes están obligados a dictar bandos para regular el buen uso del agua. La mayoría han tipificado como sancionables las prohibiciones establecidas en el decreto de sequía de abril 2007: es decir, no utilizar agua potable para llenar piscinas, lavar coches y regar parques, jardines, prados y zonas verdes y deportivas públicas y privadas. El gráfico adjunto responde al área metropolitana de Barcelona y nada dice de no regar plantas en pisos y casas. A Medio Ambiente no le constaba ayer que ningún ayuntamiento lo haya prohibido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de abril de 2008

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