Seguían las celebraciones en McLaren cuando Fernando Alonso empezaba a analizar la situación que vive Renault. Mientras su ex compañero de equipo Lewis Hamilton aseguraba que había realizado "de lejos" la mejora carrera de su vida, el asturiano reconocía que comienza a haber cierta ansiedad en su equipo para subirse al podio.
"A mí no es que me importe mucho", señaló Alonso, "porque lo que quiero es lograr el cuarto puesto de constructores al final de la temporada. Pero en Renault todo el mundo tiene ganas de que se haga al menos un podio y existe ansia por lograrlo. A ver si llega... y si no, que sean muchos cuartos puestos". Hasta el momento, el campeonato ha encumbrado ya a todos los grandes rivales de Renault, mientras que a sus dos pilotos, Alonso y Piquet, les está dejando fuera del cajón. Lo mejor ha sido el cuarto puesto de Alonso en Australia, en la primera carrera del campeonato. Ha apuntado al podio varias veces. La última, ayer, en Silverstone, pero el equipo no le cambió los neumáticos en el primer repostaje y debió entrar de nuevo seis vueltas más tarde.
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"Tampoco creo que ellos estén para lanzar campanas al vuelo", analizó. "El podio de Red Bull en Canadá hay que achacarlo a la suerte. Y el de hoy de Honda, tras la mala clasificación que tuvieron, tampoco es como para tirar cohetes. Sin embargo, es cierto que nosotros debemos mantener la calma y seguir sumando puntos. Hay años en que la suerte te acompaña y otros en que no", explicó; "ahora no tenemos suerte. Pero casi mejor así, porque no estamos luchando por el Mundial".
La suerte no estuvo ayer de su lado, pero su equipo colaboró en ello. "¿Se equivocó el equipo?", le preguntaron. "No. Eso es cuestión de suerte", respondió. "El equipo pensaba que no iba a llover más y dejó los neumáticos que estaban casi lisos. Hubieran funcionado bien en seco. Pero cinco minutos después comenzó a llover. Si hubiese tardado 10 minutos igual nos ponemos líderes. Aunque también es cierto que cambiando los neumáticos en la primera parada hubiese alcanzado el podio fácilmente, porque Heidfeld salió detrás de mí y acabó segundo. Al menos me queda la satisfacción de que me propuse acabar la carrera y no arriesgar como en Canadá y Montecarlo, y fui de los pocos que no me salí de la pista".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de julio de 2008