Las editoriales andaluzas hace tiempo que han encontrado su lugar en España. Ya no son empresas precarias que publican en exclusiva textos dedicados al imaginario de la comunidad o las ocho provincias. Su producción ya no se ciñe a autores locales o a historias de peculiaridades conservadas por la inercia del tiempo. Cuando el siglo XXI ha dado sus primeros pasos, muchas editoriales andaluzas traducen libros que han sido éxitos en otros países y recuperan a autores del pasado que no han sido publicados en España o cuya revisión merece la pena tras décadas de olvido.
La situación es, "en general, bastante positiva", según los editores asociados
Algunas editoriales andaluzas compiten en las mesas de novedades de las librerías de Madrid, Barcelona, Zaragoza o Valencia. Tampoco bajan la mirada ante las grandes editoriales y se atreven a abrir líneas de libro de bolsillo. Las editoriales andaluzas ya no son convidadas de piedra en la compraventa de derechos. Y sueñan con editar ese libro de ventas millonarias que les garantice la publicación de apuestas rompedoras. Sus catálogos son cada vez más amplios. Además, el libro infantil vive un momento dulce, síntoma claro de una sociedad con minorías que aman la letra impresa.
La crisis económica dibuja nubarrones ante un sector que ha vivido un crecimiento pausado. Con todo, los libros son baratos si se comparan con las vacaciones en el extranjero, los coches, las motos o los restaurantes de comida minimalista. Un libro de 10 o 15 euros te puede aliviar durante unos días de los agobios del trabajo y el estallido de tus sueños ante una hipoteca implacable.
María Luisa Amores, presidenta de la Asociación de Editores de Andalucía, señala que la situación del sector es, "en general, bastante positiva". "La crisis empieza a notarse algo, pero de una manera muy suave. Tras tener en cuenta otras posibilidades de dejar de consumir, los andaluces descubren que regalar libros, y disfrutar con ellos, es barato. Y que te da muchas posibilidades. No notamos una crisis como en otros sectores", comenta Amores.
Los datos anuales de 2007 son elocuentes. Están recabados a partir de 84 empresas editoriales andaluzas asociadas. En torno a 800 empresas forman parte de la Federación de Gremios de Editores de España (lo que supone el 90% de las editoriales del Estado). Andalucía está con sus 84 editoriales en el tercer lugar de la clasificación numérica del sector estatal. Sólo le superan Cataluña, con 295 editoriales, y Madrid, con 280.
Las editoriales españolas facturaron 3.123 millones de euros en el mercado nacional. La facturación de las editoriales andaluzas fue de 52,4 millones en el mismo mercado. Andalucía aumentó un 6,7% en facturación respecto a 2006. Andalucía está por detrás de Cataluña, Madrid y Euskadi en facturación. En Andalucía se publicaron 7.640.000 ejemplares; en España, 357.560.000 ejemplares.
La tirada media en Andalucía alcanzó los 1.998 ejemplares por título. Y el precio medio de los libros andaluces fue de 13 euros. El pago por derechos de autor se acercó a los tres millones de euros. Las editoriales andaluzas ofrecen 16.620 títulos vivos en catálogo.
Francisco Argüelles, editor de Arguval (Málaga), abunda en la opinión positiva sobre el sector. "Si no hablamos de los tres o cuatro últimos meses, el sector está en un momento dulce y bueno. Se han consolidado editoriales que salen fuera. Los libros que se hacen en Andalucía tienen cada vez más calidad", explica Argüelles. La crisis económica invita a la prudencia. "Nos está cogiendo esta racha. Se está notando un poquito la crisis. Es un paréntesis. Esto es general en el país. Y como es lógico va a afectar a las editoriales. Andalucía ha crecido este año por encima de la media nacional", resume el editor de Arguval, que publica "entre 40 y 60 títulos nuevos al año, al margen de las reediciones". Arguval factura 2,5 millones de euros al año, fue fundada en 1983 y tiene 25 empleados.
Manuel Pimentel, presidente del Grupo Editorial Almuzara (editoriales Almuzara, Berenice, Arco Press y Toromítico), señala que la crisis "apenas se nota en las cuentas globales del sector". "El mercado está estable. Empezó muy bien hasta mayo. El verano fue flojito. El sector mantiene el ritmo", dice Pimentel. Almuzara, que fue fundada en 2004 y cuenta con 11 empleados, publica al año entre 120 y 130 libros. "En 2007, tuvimos como venta neta de libros cuatro millones de euros. Y este año la cifra será de en torno a los 3,5 millones. Depende de las Navidades", concluye Pimentel.
Eduardo Moreno, de la editorial sevillano-cordobesa El Olivo Azul, no se muestra pesimista. "Notamos una cierta mejoría de mes a mes. Pero es un poco pronto para emitir un juicio. El momento fuerte de ventas es otoño con su culminación en la campaña de Navidad", afirma. El Olivo Azul, que fue fundada en 2007, tiene una facturación anual de 300.000 euros y está integrada por un equipo de cinco personas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2008