El Renault de Fernando Alonso / CARLES FRANCESC
Alerta roja en la F-1
La quiebra de la financiera Lehman Brothers fue el detonante. El banco estadounidense poseía el 16,8% de los derechos de explotación del Mundial de fórmula 1 y era el segundo accionista. La crisis había llegado también a un negocio aparentemente boyante como la F-1, en el que el gran jefe, Bernie Ecclestone posee sólo alrededor de un 14%, porque vendió al grupo inversor CVC el otro 70%.