Para el vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, la fórmula del "café para todos" está agotada y, además, es el foco de las fricciones entre el Estado y las Comunidades Autónomas. La reforma de la Constitución, un modelo de financiación asimétrico y un nuevo Estatuto "sin condiciones" por parte del PP son, según el líder del BNG, las claves para lograr un mayor autogobierno de las comunidades.
Quintana presentó ayer las jornadas Las relaciones institucionales entre los poderes de las nacionalidades y del Estado, lo que le dio pie a formular "una nueva vía" ante "la encrucijada" del debate territorial: "Tenemos que pasar de un Estado centralista, que cree que todo lo sabe, a uno en red y plurinacional". Para lograrlo, Quintana señaló tres factores: la reforma de la Carta Magna, un nuevo modelo de financiación autonómica que garantice una equidad real -"la mayor injusticia es aplicar los mismos instrumentos para todos"- y un nuevo Estatuto de nación.
Porque el autogobierno "es un mecanismo importantísimo para generar bienestar a los ciudadanos", Quintana reivindicó la reforma del Estatuto de Autonomía hacia uno "de nación" que sea "fruto del consenso". Y la unanimidad de las fuerzas políticas sólo se logrará, según el vicepresidente, "si a la hora de negociar, el oído no está más atento a lo que dice Madrid que a lo que dice la gente". Uno de los ejes de esta reforma deberá ser el "reconocimiento de una igualdad jurídica plena entre el gallego y el castellano". Quintana insistió en que la redacción del nuevo texto no puede verse afectada por las divergencias entre los partidos. "No tiene sentido que el PP ponga condiciones, antes tiene que dialogar".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2008