Juan José Araúzo, el director de la residencia de Manoteras destituido en marzo de su cargo por la Comunidad tras descubrirse que había ordenado recortar gastos en el centro rebajando la calidad y la cantidad de la comida que se daba a los mayores, ha conseguido una victoria jurídica, aunque no de hecho.
Un auto del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 6 de Madrid, que puede recurrirse en apelación, le ha concedido la medida cautelar que había solicitado, según publicaba ayer el diario gratuito ADN, de ser reintegrado a su puesto mientras se falla su caso. Esa decisión anula la orden de destitución contra él dictada por la Consejería de Familia y Asuntos Sociales en marzo, al considerar que había cometido una falta muy grave en su puesto.
En teoría, esto le permitiría a Araúzo volver a su cargo como director y recuperar la vivienda que ocupaba en la residencia de Manoteras junto a su mujer y a sus hijas. Sin embargo, la nueva consejera, Engracia Hidalgo -que sustituyó en junio a Gádor Ongil, también del PP-, ha decidido que Araúzo no vuelva a su antiguo puesto, donde además de recortar gastos en alimentos, también ahorraba en enseres básicos para las personas mayores, como pañales, según denunciaron trabajadores y familiares de residentes.
Juicio en 2010
Una portavoz de la consejería explicó que Araúzo será reubicado en un puesto de su misma categoría y retribución, pero fuera de una residencia, "dada la importancia de las irregularidades detectadas durante su gestión".
El auto, fechado el 17 de septiembre, no entra en el fondo del asunto, sino que se limita a reconocer que la medida cautelar podría causarle al ex director de Manoteras perjuicios, ya que el juicio no está fijado hasta el 6 de abril de 2010 "por la situación estructural que presenta este juzgado". Es decir, que Araúzo pasaría al menos dos años antes de que comenzara a verse su caso. Y considera que la destitución no puede considerarse "prueba de incompetencia del recurrente para el desempeño de su puesto de trabajo con peligro para los residentes o terceros" que justifiquen el interés general de apartarle del puesto.
La consejería sostiene, sin embargo, que realizará "todos los trámites legales para evitar su reposición como director del centro".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2008