"Tuve un accidente de tráfico brutal y pensé 'no puedo morir. ¡Tengo 19 años y aún soy virgen. No puedo morir virgen!'. Al día siguiente le escribí una carta de amor a la chica de la que estaba enamorado". Sobrevivió y superado el trago, ahora tiene una hija. El director de cine Paco Cabezas (Sevilla, 1976) es un joven obstinado, con talento y suerte. Hoy cumple sueño y estrena su primera película, Aparecidos, en cines de toda España. Eso sí, con permiso de la Red. "¡Flipé cuando alguien troceó en diez la película para poder subirla a Youtube!".
Cabezas cumple a la perfección el guión de freaky ingenioso que triunfa con el referente de Quentin Tarantino. Escribía guiones trabajando en un videoclub del barrio madrileño de Chueca, y poco a poco sus historias cuajaron hasta el reciente estreno de SexyKiller (Miguel Martí, 2008) y ahora Aparecidos. Aunque la taquilla es la prueba de fuego, el éxito precede al estreno de la película en su recorrido clandestino. "80.000 personas vieron la peli en un portal de Internet hasta que conseguí banearla (prohibirla) a los dos días. Los friquis que la colgaron hicieron caso a mis correos, amenazantes pero de colegueo", proclama satisfecho.
"Tuve un accidente brutal y pensé 'tengo 19 años... ¡No puedo morir virgen!"
80.000 personas vieron 'Aparecidos' en Internet durante sólo dos días
La película es una road movie de terror con los desaparecidos de la dictadura argentina como telón de fondo. Los actores Javier Pereira y Ruth Díaz son dos hermanos que escarban en su pasado para descubrir entre fantasmas las secuelas de las torturas en la represión a finales de los setenta. El tempo de la cinta alterna una acción trepidante rodada con gran precisión, con una reflexión histórica nada sesuda sobre el horror de las torturas.
"Me pregunté ¿qué era el horror para mí? Los empalamientos y secuestros en Argentina son lo peor que puedo imaginar". No hay sangre a borbotones. El terror se logra aquí a través de elipsis y un suspense que levanta de la butaca al espectador con varios respingos. Rodada en Buenos Aires, la Patagonia y Sevilla, la cinta ha esperado un año para poder estrenarse, después de una buena acogida en el Festival de Sitges.
Tras el estreno de la cinta en Alemania, Suecia y Grecia, el top manta también ha sido reflejo de su popularidad antes de su estreno. "Sin embargo, lo más duro ha sido tener que esperar un año a que El orfanato y Rec dejaran hueco. Los distribuidores van a hacer dinero y el lugar para el riesgo es muy pequeño".
La singular carrera de Cabezas comenzó con la bizarra Invasión Travesti, mediometraje rodado en blanco y negro, y continuó con el cortometraje Carne de Neón, con Victoria Abril y Óscar Jaenada como protagonistas, y que arrasó con numerosos premios en festivales. Cabezas atraviesa un momento dulce. Estas semanas se rueda su guión Bon Appétit en Bilbao y Zúrich, a principios de enero se rueda otra historia suya aún pendiente de título, y en primavera Carne de Neón le llevará de nuevo tras la cámara para convertirse en su segundo largometraje.
Ametralladora mordaz
Paco Cabezas es una ametralladora que derrumba tópicos. El filón más opuesto a la Sevilla tradicional encadena críticas ácidas al arte pacato de películas timoratas. "Para hacer algo sin alma y con cuatro personajes encerrados, prefiero arriesgar", afirma. Con Aparecidos pide permiso para formar parte del ramillete de talentos andaluces que integran Alberto Rodríguez (7 vírgenes) Santiago Amodeo (Cabeza de perro) o Benito Zambrano (Habana Blues).
Desde que bautizó a su productora Las Perras de Satán, Cabezas se ha hecho hueco en la industria pero sin perder mordacidad. Su corto Carne de neón conectó con ese público joven libre de prejuicios y ávido de un ritmo trepidante para una historia de drogas, travestidos y humor negro en cada escena. En Sexykiller revisaba el género al multiplicar los zombis ("son tan encantadores como los heavys") y encumbrar aún más a la actriz cordobesa Macarena Gómez.
Ahora dispara contra un tema espinoso, pero con ritmo de road movie. Aparecidos logra que los gritos y sustos del público no trivialicen la trascendencia del drama. Cabezas sonríe ante el examen de la taquilla: "He hablado con los negros del manta y me confirman lo bien que ya se vende mi peli..."
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de diciembre de 2008