Oliveira, un siglo y sin inmutarse
Manoel de Oliveira cumplió ayer 100 años y apenas se inmutó. Al menos, aparentemente. El cineasta en activo más longevo pasó el día haciendo lo que le apasiona: rodar. Quedan pocos días para terminar su última película, Singularidades de una chica rubia, adaptación de una novela de Eça de Queirós, y no hay tiempo que perder.