El menor juzgado por atropellar mortalmente a una menor con un todoterreno en Elda tendrá que cumplir tres años de libertad vigilada. El juez impone esta pena en sustitución de una condena de dos años de internamiento, en régimen semiabierto, siempre y cuando no incurra en otra acción delictiva. La levedad de la condena se explica porque el magistrado absuelve al joven del delito de homicidio por imprudencia y únicamente le imputa una falta de lesiones. En el apartado de fundamentos jurídicos, el magistrado justifica la imposición del régimen de libertad vigilada, a propuesta del fiscal, por entender que es una medida con mayor capacidad de reinserción. Por considerarla "más educativa", precisa el fallo.
Los hechos ocurrieron el 27 de diciembre de 2007, cuando el condenado tenía 17 años. El juez considera probado que el joven cogió el todoterreno de su padre, sin autorización de su progenitor y sin poseer el carné de circulación. El enjuiciado buscaba presumir ante los jóvenes que allí se encontraban, sobre todo los fines de semana. En el momento del suceso, conducía a velocidad excesiva, tomó un tramo curvo y perdió el control invadiendo la acera. Como consecuencia, cuatro menores fueron derribados por el vehículo. Una de las víctimas, una menor de 14 años, fue aplastada por las ruedas del coche. La adolescente murió en el acto a causa de un traumatismo cranoencefálico, mientras los otros tres menores padecieron lesiones que requirieron tratamiento médico y quirúrgico.
Tras conocer el fallo, el padre de la víctima, Julian Ríos, expresó su disconformidad y decepción con la sentencia en tanto que, en su opinión, con estas resoluciones se lanza el mensaje de que "matar a alguien es gratuito". Para Ríos, "no se puede pagar con tan poco la vida de una persona".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de diciembre de 2008